sábado, 26 de septiembre de 2009
4 de octubre de 2005
En un idioma extranjero
Nadie entiende una sola palabra
No lo harían si hablara español
No les interesa lo que quiera expresar
Hay una chica sentada a mi lado
Escribe montones de notas y frases
En una muy pequeña libreta
Quisiera que fuera poesía
Quisiera que fuera para mí
Cuando salga de aquí una lluvia caerá
El agua me hará caer enfermo
Y al encontrar refugio se detendrá
¿Tiene alguna importancia?
¿Tiene que llegar algún milagro?
Train Blues #19, 3 and 2 (The Unforgettable but Never Remembered Station)
Took the first train and left their hometown
They could dry their skins, but not her tears
There’s a long way before you can defeat your fears
Within that long road they tried to hold down
But times were hard and they couldn’t find a loan
She got off at the first station to go on by her own
The only thing he could do was to wear a frown
The train faded away; there was nothing left to hear
What would you call ‘there’ and what is ‘here’?
She walked away so she didn’t drown
Everybody someday has to be alone
Meanwhile, he wandered from wagon to wagon
He would have jumped out, he just wasn’t ready
When he made it to the terminal his eyes betrayed him
Visions of their argument filled the air
Her waving hair was present everywhere
As if reality came out from his wildest dream
The street was dark; the air, heavy
There wasn’t any wish-giving dragon
Her tears became anger; the anger, blood
And blood turned her holiness into mud
When the ground was dirty already
On those circumstances you can’t hold the rock steady
The girl tried to hold it, of course she failed
So she sent her trust to jail
While the rain was still pouring
Her tears mixed with the water that was falling
“It’s always the same”, he explained to me
“I’m not what she wants me to be”
“Well, what about her?”, I asked
“I don’t know, she always wears a mask
She sees my mistakes but not hers
I don’t know if she really cares”
I asked for her version of the story
But she’d gone with all her glory
Some said she’s fine, some said she died
We’ll never know who were right and who lied
Because, since the day she ran away from the train
None of us has seen her again
Quiero...
Quiero un chocolate
Quiero ser alto
Quiero volver a ser niño
Quiero volver a verte
Quiero una motocicleta
Quiero un alma perfecta
Quiero ser tu hombre
Quiero vivir en la montaña
Quiero volar a la luna
Quiero nadar al fondo del mar
Quiero ser una tortuga
Quiero oler rico
Quiero tener trabajo
Pero lo que más quiero es saber por qué chingados estoy aquí.
Banana sentimental
Gracias amigos por hacer de mi paso por este mundo una experiencia disfrutable. De verdad. Estoy a sus pies.
martes, 22 de septiembre de 2009
Inventario de una memoria robada
Desde ayer me encuentro en esta encrucijada, y es que mi amigo y alguna vez compañero de trabajo Manuel de J. Jiménez me pidió el favor de corregir el texto de un libro que publicará* (así es, tengo un amigo famoso, ¡muéranse de envidia!). No sé si me pidió tal cosa con el objeto de que le saliera gratis, si lo hizo para presumirme (el sujeto es muy buena onda, pero padece de una vanidad terrible) o si de verdad me considera bueno en esto de la corrección de textos.
Sea cual sea el motivo, para mí es un gran honor que tan buen escritor (que lo es) me haya pedido esto, y mientras llevé a cabo mi faena pude sonreír satisfactoriamente por la enorme calidad de las palabras vertidas en su obra.
Se trata de un libro de poemas y uno de los allí contenidos da cuenta de un suceso que vivimos la última semana que trabajamos juntos. Aunque el protagonista del poema (y a quien va dedicado) es nuestro jefe, tanto Manuel como yo estuvimos ahí al pie de cañón. Cuando leí aquello, mi corazón dio un vuelco al rememorar las experiencias que con ellos pasé. Por ello es que decidí hacer un pequeño homenaje a mi ex-compañero (así como a mi antiguo jefe) publicando el poema respectivo (y de paso haciendo un poco de publicidad gratuita), a riesgo de que me demanden por plagio. Espero les guste. De verdad, vale mucho la pena.
Los siguientes objetos fueron inventariados en orden de aparición:
-ESCRITORIO DE METAL. Tiene dos cajones; en uno guardo las disecciones que el día realiza a mis horas, y en el otro se salva eñ expediente B de las genealogías.
-ARCHIVERO DE CUATRO SECCIONES:
a) Acuerdos oficiales con mi jefe inmediato y convenciones de lo vivido.
b) Memorándums para no olvidar paulatinamente mis datos confidenciales.
c) Cifras con las puntuaciones más altas y los balances de mi biografía.
d) El avalúo real de mi persona.
-SILLA PARA EJECUTIVO DE MARCA DESCONOCIDA. El confort del asiento es proporcional al salario.
-PAPELERÍA EN GENERAL. Escribo esbozos sobre un futuro menos lejano, donde mis hermanos serán un aviso pintado afuera con esténciles enormes. Cada porvenir posible está separado con clips en mi cabeza.
-SACAPUNTAS ELÉCTRICO. Los lápices llevan el logo de la empresa, en unos miro las iniciales de mi nombre seguidas de un S.A. de C.V. (Ser Anónimo de Calidad Variable), la punta del lápiz siembre es una idea total.
-COMPUTADORA CON IMPRESORA LÁSER. A veces llego hasta su mente inconmensurable, descomunal en códigos de programación con todos los signos reales y virtuales. La representación de MUERTE es su monitor apagado.
-PERSONAL ACTIVO. Yo apéndice del inventario.
Manuel de J. Jimémez
Ahí está, el melancólico recuento de un inventario que dio enormes dolores de cabeza a Jimi Alberto Montero, Manuel de Jesús Jiménez y Jonathan Vega Villarreal ha quedado plasmado para la inmortalidad. Salud por los tiempos que se han ido.
viernes, 18 de septiembre de 2009
Argüende patriotero, segunda parte
Nomás pa' que no digan que soy malinchista, ahí les va una canción bien mexicana que me gusta un chorro:
¡Feliz mes patrio!
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Argüende patriotero
Porque el día de la independencia no es hoy, es dentro de dos semanas. Y no cumplimos 199 años, sino 188. La independencia de México como bien sabemos se consumó con la toma de la Ciudad de México por parte del ejército trigarante, el 27 de septiembre de 1821 (después de todo, sí sirvieron las clases de historia en la escuela primaria). Antes de eso, existían intentos de independencia: hubo guerras, traiciones, cañonazos y demás. Pero de independencia, nada. El territorio mexicano seguía siendo una colonia española, denominada Nueva España, administrada por un virrey que rendía cuentas a la corona española. Ergo, México no era un país soberano. El 16 de septiembre de 1810se inició un movimiento que desembocaría en la independencia de la Nueva España, pero eso no significó que desde esa fecha se hubiera liberado del yugo europeo.
Celebrar la independencia el 15 y 16 de septiembre es como celebrar nuestro cumpleaños no el día que nacimos, sino el día que nuestra madre recibió la noticia de estar embarazada. Quiero ver eso.
No sé a quién demonios se le ocurrió establecer como fecha oficial del día de la independencia el 16 de septiembre y no el 27, pero puedo estar tranquilo, sé que no es capricho priísta (recordemos que nuestro himno nacional fue estrenado un 16 de septiembre, para coincidir con la efeméride, y eso fue en el año de 1854), pero quien haya sido, no tenía idea de la historia nacional. De acuerdo, como si hoy nuestros dirigentes fueran muy cultos.
A lo cual debemos agregar que por supuesto, el ya choteadísimo discurso de que nel, que México no es independiente, que nos controlan desde el extranjero, que si chuchito y que si juan de las pitayas. Nunca acabamos con la retórica intelectualoide. Pero no hay que temer, que por eso tenemos un presidente bien chiviris nais que si nos entiende, me refiero a su alteza serenísima, nuestro legítimo presidente AMLO. Y para muestra basta un botón: el grito desde el Zócalo.
Ya el año pasado hubo dos gritos, el legítimo y el espurio. Y este año, según escuché en las noticias, se repitió la situación. Tenemos a dos presidentes, ¿somos dos países? ¿Uno es independiente y el otro no? ¿Dónde se ubican las fronteras entre uno y otro? ¿O conviven en el mismo espacio pero en realidades paralelas? Que alguien me explique, por favor.
Qué más da. La verdad es que los nacionalismos no son lo mío. Amo mi cultura, pero estoy conciente que en los tiempos que corren uno no puede aislarse en su pueblito, y que existen otras culturas tan apasionantes como la nuestra. Hay un mundo allá afuera que se integra a pasos agigantados. Y la verdad, qué bueno. Nos guste o no, mamamos de los tratados de libre comercio y las empresas trasnacionales. Escuchamos rock chileno o británico en aparatos hechos en Corea y vemos series de televisión estadunidenses en nuestras televisiones hechas en Japón. Somos fervientes seguidores del deporte europeo y leemos manga. Comemos spaghetti y bebemos vodka.
Pero eso sí, cada 15 de septiembre, se nos olvida todo eso y gritamos como idiotas “¡Viva México cabrones!” y nos ponemos nuestros sombreros y bigotes de Zapata, para que cinco minutos más tarde, volvamos a nuestra fiesta que nada tiene que ver con la independencia.
Como acto jurídico y político, el nacimiento de un país es un suceso trascendental en el ámbito local y mundial. Pero su naturaleza no se me hace como para festejarlo religiosamente, menos de maneras tan ridículas y chantajistas como la que los mexicanos acostumbramos.
Me pregunto cuántos de los que puntualmente prenden sus televisores o se presentan a alguna plaza pública, a las 11 de la noche, saben quiénes fueron Hidalgo, Allende, Guerrero (sí, sí sé: son estaciones del metro, ¿no?), Aldama, Ortíz de Dominguez, et al. A todos nos hicieron memorizar esos nombres desde la tierna infancia, ¿pero realmente sabemos cuál fue el papel de cada uno de ellos en las guerras de independencia? ¿Por qué gritar nombres de personas cuya obra y vida desconocemos? No digo que estos señores no merezcan ser celebrados, sino todo lo contrario. Solo para eso necesitamos antes recordar quiénes fueron, y eso va mucho más allá de sus nombres.
¿Qué más da? A pesar de todo, es cierto. La independencia sí es una mentira. Y no lo digo por McDonald’s y Burger King. Lo digo porque tenemos un gobierno que… bueno, ya sabemos quiénes son nuestros mandatarios (nota curiosa: el significado etimológico de “mandatario” no es persona que manda, sino persona que es mandada a hacer algo, así que de autoridad no deberían tener nada esos sujetos).
Por eso anoche no vi el famoso grito (ni el espurio ni el legítimo); mejor canté con Matthew Bellamy: “I’m out of hope and expecta-aations”. Y México como país debería cantar lo mismo. Tal vez ése sería un himno nacional más acorde con nuestra realidad (y que conste que el Himno Nacional Mexicano es una de mis canciones favoritas de toda la vida: tan bello es que no merece ser entonado por nuestra clase política).
viernes, 11 de septiembre de 2009
Tecnología a mi alcance
Hace apenas un par de semanas, compré a través de este sitio un Nintendo DS -de edición limitada, por cierto-, por sólo USD115, lo que se tradujo en $1,529 pesos mexicanos, envío incluido. La misma consola en México ronda por los $2,800-3,000, o sea que me salió casi a mitad de precio.
El comprador dijo que dos días hábiles después de recibir mi pago pondría en camino la mercancía, y que finalmente me llegaría en un plazo de 10 a 18 días hábiles. Eso fue el último día hábil de agosto.
El 2 de septiembre puntualmente recibí un correo informándome que el paquete había sido enviado. Los cálculos indicaban que mi consolita llegaría entre el 16 y el 28 de este mes. Pero esta tarde mi hermana me sacó de la PC al grito de "¡Jonathan, tienes correo!". En efecto, mi preciado Nintendo DS arribó en sólo 9 días naturales, mucho antes de lo prometido (de hecho el cartero dijo que vino ayer, pero no hubo nadie en la casa en ese momento). Ya lo probé y jala de maravilla. Y está nuevito nuevito.
Hoy soy feliz. Que me rompan el corazón cuántas mujeres quieran, que la lluvia me bañe en agua lodosa al salir a la calle. Que mis maestros falten a clases y me hagan hacer un viaje de 5 horas en balde (como sucedó mis últimos tres días de clase). Nada de eso me importa, tengo un DS y sé cómo usarlo.
Amor del bueno <3
OK, creo que exageré (¿qué querían? Mi primer Nintendo DS me lo robaron hace un año y medio, ya era demasiado tiempo el que tenía sin jugar). Pero recomiendo con toda sinceridad esta práctica. Sello de aprobación de Veggie Popper.
Si no escribo en 20 semanas, ya saben por qué fue XP
domingo, 6 de septiembre de 2009
Un país de Primer Nivel
Para su infortunio, esto no fue así, y toda la clase política del país fue sustituida. Jamás se volvió a saber de un Cárdenas, de un Creel o de un Cárstens (de AMLO mejor ni hablamos, el pobre se deschabetó y se lanzó a un barranco). Por fin el pueblo estaba feliz: los dinosaurios (y prinosaurios) se extinguieron y los ídolos del pueblo, ésos que sí nos representan y que todos los días nos hacen felices en la telera nacional, ocuparon los nuevos puestos públicos.
Primero, Adal Ramones fue nombrado Secretario de Gobernación y en su primer acto público anunció que para ahorrar molestias al público (perdón, al pueblo) los informes del 1 de septiembre serían sustituidos por el famoso monólogo.
Luego, la Secretaría de Salud pasó a las manos del Dr. Del Villar y el medicamento oficial, -de venta, por supuesto- en las farmacias del IMSS era el de Primer Nivel (con un subsidio del Dr. Simi, quien tuvo que sucumbir cuando la industria farmacéutica fue convertida en área estratégica controlada por el Estado).
Esta Secretaría a su vez, instauró un Departamento de la Nutrición, dependencia cuya cabeza fue la actriz Anahí, quien diseñó planes de dieta para que todos los mexicanos gozáramos de un envidiable cuerpo como el de ella. No más gorditos que consumieran Negritos Bimbo y Churrumais de Sabritas (además, esos productos son de la competencia). Los mexicanos tenemos que volver a lo básico, a nuestras raíces; finalmente la tortilla y el frijol volvieron a ser la base (y de paso la punta) de la alimentación mexicana, y nuestra gente volvió a quedarse en los huesos, para beneplácito de la actriz que no paraba de declarar en sus actos públicos lo orgullosa que estaba de nuestros esbeltos cuerpos. Y ni qué decir de las quinceañeras mexicanas, que ahora se veían como Lindsay Lohan o Paris Hilton. Yeah! México arribaba al primer mundo.
La Secretaría de Turismo quedó a cargo de Niurka. Esta distinguida dama sabe atraer hombres a su cama como pocas personas, ¿cuál sería la diferencia con atraerlos a nuestro país? Además claro, es bien mexicanota (para ser mexicano ya no es necesario nacer en el país, sino trabajar para Televisa), sin duda la mejor promotora de lo que conocemos como sabor latino. ¡Ajúa!
La Secretaría de Relaciones Exteriores es hoy encabezada por Diego Luna y Gael García (se hizo una reforma que permitiera que dos personas ocuparan el más alto cargo de una misma dependencia), ¿quién mejor para representarnos en el extranjero que estos dos astros que ya han puesto el nombre de nuestro país en alto gracias a su talento actoral?
Ý así sucesivamente. El nuevo partido de oposición, erigido en PINCHE (Partido Intelectual No CHingues Emilio) y dirigido por Ricardo Salinas Pliego, formó una coalición con Carlos Slim y todos los demás empresarios ignorados por el régimen televiso, amenazando con postularse para 2018.
Los cambios no pararon allí. La Constitución Política se reformó en todo su articulado, cambiando el nombre de nuestro país. Los Estados Unidos Mexicanos pasaron a llamarse “Grupo México, S.A.” Por otro lado, los centenares de asientos en las Cámaras de Diputados y Senadores son ocupados por aquellos que han sido participantes de antiguos reality shows de Televisa (desde el primer Big Brother hasta Bailando por la Boda de mis Sueños).
El solemne y anticuado himno nacional fue reemplazado también: ahora en mi escuela nos hacen bailar “Y Soy Rebelde” cada mañana y los alumnos, despabilados y encantados, atienden a sus clases con empeño y disposición jamás vistas en las aulas mexicanas. Los libros de texto incluyen el Teleguía y para fomentar la cultura, los profesores organizan debates sobre el capítulo de anoche de la novela de las 9.En los jardines de niños, dice mi hermana, hacen lo mismo pero con la novela de las 4.
Como la Plaza de la Constitución (o sea el Zócalo) no es más que una sucia plancha de concreto, se decidió que fuera convertida en un basurero de manera permanente (en ese aspecto no hubo mucho cambio, debo admitir; simplemente lo hicieron oficial); a partir de entonces los grandes festejos populares se llevan a cabo en el Estadio Azteca. ¿Quién querría estar parado durante horas cuando pueden estar sentaditos en las butacas de un estadio de futbol? Lamentablemente, debido a ello, el Estadio Universitario de CU fue demolido para poner en su lugar las instalaciones de la nueva SEP, encabezada por Pedro Damián.
Y por supuesto, las estatuas de Nenito Juárez y Miguel Higaldo fueron demolidas para ser reemplazadas con efigies de Cuauhtémoc Blanco y Paco Memo Ochoa. Y en nuestra bandera, la serpiente del águila ha desaparecido: en su lugar, el ave porta en el pico un listón (de colores amarillo y azul, se entiende) con la leyenda “Vamos, vamos Águilas”.
Se implementó también un sistema de modernización de los hogares mexicanos. Ya todos tenemos Sky y podemos por una muy baja cuota, aplastarnos a ver 180mil canales de televisión gracias a las negociaciones que nuestro insigne presidente llevó a cabo con la matriz gringa de la empresa líder en televisión por cable. Sí, ahora México es un país de Primer Nivel, digo, de primer mundo.
En efecto, éste es el 2012. México encabeza las listas mundiales de los países más felices. Mas por alguna razón que no logro comprender, yo no soy feliz. Extraño al PRI. Vamos, hasta al PAN y a sus engendros rememoro con melancólica nostalgia. Con razón dijeron los mayas que éste sería el año en que el mundo llegaría a su fin. Todo está perdido…
Entonces la alarma de mi teléfono hizo lo suyo y me despertó con su molesta melodía. Todo fue un horrible sueño. Tenía que tranquilizarme, así que bajé a la sala y me senté a ver El Chavo del 8.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Lalamantra
En fin, veamos... hasta ahora tenemos las siguientes sugerencias para los arreglos:
-Convertirla en una canción reggaetonera
-Sumergir la vocalización en 20 minutos de ruidos ambientales
-Hacerla bien rocker y con un solo de guitarra tipo Slash (¿y de dónde saco a alguien que toque como él?)
Sigan haciendo sus contribuciones. Y no pregunten de dónde salió el nombre de la pieza, ni siquiera yo lo sé, pero me gustó.
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Confesiones de un trastornado mental #1
Sin embargo, como todo en esta vida, tampoco es miel sobre hojuelas. La verdad es que lo que mencioné en el párrafo anterior es sólo un pequeño beneficio colateral de una enfermedad que padezco, llamada bulimia nervosa.
Pongamos las cartas sobre la mesa
"¡No mames we', este cabrón vomita todos los días para verse flaco!". ¿Ya pensaron eso verdad? Pues ni madres qué. Yo no le hago a eso, odio vomitar, y además la bulimia poco tiene que ver con dicha idea. Tal descripción equivale a definir al suicidio como "jóvenes que se disparan en la cabeza para llamar la atención". Porque ni la bulimia consiste en vomitar solamente, ni se hace con el fin de verse uno delgado. Ya no vean tanta televisión, neta.
La bulimia es uno de los tres trastornos de la alimentación más recurrentes (sin embargo no son los únicos), siendo los otros dos la anorexia nervosa y el desorden del comedor compulsivo, y los tres se encuentran con frecuencia ampliamente relacionados. El primero de ellos, y ciertamente el más famoso, se deriva a su vez del síndrome dismórfico corporal, en el cual el individuo percibe su propio cuerpo, o una parte de él, de manera distinta a como realmente es. En este caso, el sujeto se ve a sí mismo con un excesivo sobrepeso, provocándole ello una obsesión por adelgazar, tarea que conseguirá evitando ingerir comidas tanto como le sea posible. Es un camino muy efectivo para perder kilos, lamentablemente aun así es ineficaz, ya que no importa cuán esbelto llegue a ser el anoréxico, cada vez se verá más gordo en el espejo, incluso si en realidad se encuentra ya en los huesos. Lógicamente esto derivará en consecuencias fatales si no se frena a tiempo.
Los comedores compulsivos son todo lo contrario: debido a una situación de ansiedad (de ahí que se le considere un trastorno mental), cada comida que la persona consume es inmensa. De una sentada un comedor compulsivo puede ingerir hasta 2,000 kilocalorías (en comparación, una persona de unos 70 kg con un nivel promedio de actividad física debe ingerir al día unas 1,800-2,000 kcal por día). Además, como la ansiedad llega en cualquier momento, el impulso de comer sin parar también aparece sin avisar, pudiendo presentarse varias veces en un mismo día. Por supuesto, tal situación conlleva a una incontrolable obesidad que igualmente puede derivar en muerte. Y tal como sucede con la anorexia, el comedor compulsivo sufre: recordemos que las comilonas no se deben a antojos o hambre, sino a meros impulsos de ansiedad.
Y así es como finalmente llegamos a la bulimia. Ésta consiste en ser un comedor compulsivo "con conciencia y voluntad, pero sin medios correctos". Me explico: el bulímico es un individuo que de igual forma se mete al cuerpo cantidades exorbitantes de comida, mas apenas termina su ingesta un profundo sentimiento de culpa lo invade. El sentimiento es tan grande, que la persona se siente obligada a hacer algo para "compensar" (ésa es la palabra) su acto previo. No importa cuál sea la conducta compensatoria, el objetivo es evitar que el suceso traiga consecuencias en su cintura. Por eso digo que el bulímico es un comedor con conciencia.
A partir de aquí, los "síntomas" varían: el más común es por supuesto, provocarse el vómito, así el comedor se deshace de lo que consumió y como si nada hubiera pasado. Otro método más o menos común es el de purgarse, tomar un laxante para sacarlo todo por abajo.
Como podemos ver, la gente que padece bulimia no busca bajar de peso, sino simplemente no subir, y lavar sus culpas por haber comido en exceso y sin control. El problema es que, a diferencia de la anorexia que sí es "efectiva" y te hace bajar de peso, en el caso de vomitar o tomar laxantes, esto no sucede del todo. Cuando uno vomita sólo expulsa lo que está en el estómago; pero la comida, en cuanto llega a dicho órgano, comienza a ser absorbida y las calorías (que son la razón por la que comemos desde un inicio: el objetivo es obtener energía para vivir; la caloría para quien no lo sepa, es una medida de energía) ya están en proceso de ser envíadas al torrente sanguíneo -o a donde sea que tengan que irse-; uno sólo saca lo que de todos modos iba a expulsar más tarde en la defecación; en pocas palabras, provocarse el vómito sólo adelanta de manera dolorosa la expulsión de desechos, no consigue que uno se deshaga de todas las calorías ingeridas. Y lo mismo sucede al laxarse: uno simplemente acelera el proceso de expulsión de heces, las cuales no contienen las grasas o azúcares que previamente nos empacamos y que son las que nos hacen engordar (a menos que la purga sea al instante para no dar tiempo al estómago de comenzar a absorber los nutrientes de la comida). O sea que la mayoría de los bulímicos son, aparte de enfermos, pendejos (sin ofender XD). Por ello es que, créanlo o no, la mayor parte de las personas con bulimia tienen sobrepeso también, y en los mejores casos, tienen un peso normal, pero no son flacos. Aunque usted... ya sabe lo que sigue, complete la frase.
¡Ah (esta vez léase como exclamación, por favor)! Pero como dicen que el ejercicio quema calorías y ayuda a bajar de peso, hay pacientes que compensan sus tragazones mediante el ejercicio. Como la actividad física SÍ quema calorías, debe funcionar para que el comelón no suba de peso después de echarse diez taquitos al pastor con dos litros de refresco. ¡Bingo! Ahí es donde entro yo.
El misterioso caso de la banana bulímica
En mi personal situación, como previamente mencioné, yo solía ser una persona obesa. Siendo ya delgado, tuve una oclusión intestinal (me parece que eso ya también lo he escrito con anterioridad; la historia con detalles tal vez la relate aquí en un futuro) que me dejó diez días en cama, durante los cuales, debido a mi enfermedad (mis intestinos no funcionaban: literalmente no era yo capaz de digerir comida), no podía probar un solo bocado; vamos, ni un triste sorbo de agua podía pasar a través de mi garganta so viaje todo pagado a la tumba.
A mi situación debo agregar que en esos días me había vuelto un esqueleto andante (pesaba 51 kg, cuando para mi edad, sexo y estatura, debo pesar al menos 53), por lo que tras haber sido dado de alta, los médicos me "recetaron" unos tacos de carnitas y bolsitas de cacahuates japoneses para subir de peso. Fui envíado al nutriólogo para subir de peso. Hágame uste'l favor.
Analicemos:
-Una semana y media sin probar bocado. Cuando salí del hospital lo primero que dije fue: "¡¡Maldita sea, quiero comer!!"
-Necesitaba subir de peso. Entre más comiera, mejor.
Así es, después de eso me tiré a la cerdez sin que nadie pudiera detenerme (y es que mi metabolismo era tan maravilloso que ganar 5 kg me tomó al rededor de cinco meses comiendo a lo bestia). Una vez que llegué a mi peso ideal**... ¡Ups! ¿Cómo meto freno? El trauma del hospital me había convertido en un comedor compulsivo.
Con mi antecedente, me daba pavor volver a tener sobrepeso. Pero no podía dejar de comer por más que lo intentara. Y no quería ponerme a vomitar ni laxarme. Eso no es para mí. No iba a ser un triste bulímico más. Meterse el dedo es para maricas. Así que tomé la muy madura decisión de llevar una vida más "saludable" mediante el ejercicio. De ese modo no me convertiría en una víctima de este trastorno, sino en un atleta que se cuida y lleva una vida sana pero disfrutando los placeres -culinarios- de la vida, ¿no es así?
Mi vida con la señorita B.
Desde entonces tengo esta costumbre, pero en algún momento generé un patrón consistente en que los días que más comía, hacía más ejercicio. Llegué a comprarme una escaladora elíptica, eléctrica para medir las calorías quemadas en el ejercicio y hacerlas coincidir con las que ingiriera (lo cual me ha convertido en un experto a la hora de recitar de memoria la tabla nutrimental de muchos alimentos). Eso ya no es sano. Esa conducta, aquí y en China, es bulimia. ¡Chín, ya me cayó el chahuistle! Cuando mi escaladora se descompuso (comía yo tanto en aquel entonces que para compensarlo tenía que usar el aparato durante casi dos horas diarias) me volví loco.
Fue por ello que opté por ir al gimnasio. Lo cierto es que aunque me costó trabajo, pude resignarme a dejar de contar calorías y simplemente hacer mi mejor esfurezo. Actitud que me ha traido buenos resultados, pues me siento más relajado y aunque sigo comiendo un chorro, no subo -casi- de peso; en mi defensa puedo decir que actualmente es rara la vez que como por impulso: como simplemente como porque amo comer (y qué rico es hacerlo sin sentir culpa al final), y hago ejercicio por placer, sin presionarme y preocupándome más por mis músculos y por entretenerme que por compensar calorías. Si bien es cierto que ocasionalmente llego a padecer recaídas, éstas son escasas. Cosa curiosa, actualmente como más que cuando estaba hecho una ballena, por increible que parezca.
¡Buen provecho!
Ahora lo saben, si conocen a un fisiculturista, lo más probable es que se trate de un bulímico "culto" (o bien de un vigoréxico, pero eso se cuece aparte), así que en cuanto se encuentren con uno, huyan y cuéntenselo a quien más confianza le tengan. Yo por lo pronto, ya hice mi rutina de hoy y como desayuné ligero, todavía tengo el derecho de atascarme en la comida. Y da la casualidad que los miércoles se pone por aquí un tianguis en el que venden unos huaraches y unos pies (pronunciése "pay's") muy sabrosos (cuando gusten les invito uno). De modo que ya me voy a comer. Con permisito dijo Monchito.
**El rango de peso "normal" para un adulto joven de sexo masculino con una estatura de 1.61 m, es de 53 a 65 kg; los médicos me recomendaron llegar a los 57-58, y hoy peso 60.
Cosas raras
¿No se los dije? Recién inicia el mes de septiembre y ya me sucedieron cosas raras o curiosas: apenas diez minutos tenía de haber comenzado el mes cuando me di cuenta que uno de mis lectores ya se refiere a mí como el Popper, lo cual me da mucho gusto, es bueno "interactuar" con la gente. Más allá de eso, mis entradas sobre mis tragedias tlalpeñas la inspiraron para organizar uns especie de cyber concurso, llamado "Relata tu historia de Tlalpan y llévate un dibujo mal jotoshopeado por mi de recuerdo, si gustas ". Así que si tienen una historia que les haya sucedido en ese lugar, compártanla con nosotros, ya sea que la posteen como comment en mi blog o el de Gaby (espero no haya bronca que te llame así XP), o que la publíquen en cualquier otro lugar y pongan aquí el link para poder leerla. Esperamos con gusto sus entradas.
Pero lo que realmente es extraño y me dejó con el ojo cuadrado fue el siguiente comentario que hace 20 minutos apareció en mi escrito sobre mis amados panepis:
"PANEPIS ESTA DE REGRESO!!!! HOLA A TODOS los estudiantes!!!!queremos informarles que vamos a abrir un espacio en la calle de filosofia y letras a media cuadra de la escuela G. Martell este próximo 17 de septiembre donde encontraran PANEPIS calientitos y otras sorpresas, además estamos en negociación con las autoridades para poder también regresar más cerca de ustedes, gracias por su apoyo y esperamos nos visiten pronto!!!!!!!!!!!! "
Digo, qué chido que los panepis harán su triunfal retorno (de hecho según yo ya habían regresado, la semana pasada el vendedor se puso afuerita de la Martell -escuela a la que odio por... nah, no vale la pena-, aunque después de eso no lo he visto de nuevo), lo celebro con toda la felicidad del mundo, mi alma y mi estómago serán felices de nuevo. Lo que me impacta es saber que si alguien escribió algo así, es porque debe ser alguien cercano a ese negocio. ¿Y cómo es que esa persona -un completo desconocido- pudo dar con mi blog? ¿Cómo supo que yo había escrito sobre los panepis? Insisto, cosas extrañas. Ya me dio miedo...
lunes, 31 de agosto de 2009
My latest hit single
On a night like this
All my feelings flow
I'll be standing here
Just waiting for you
(interesados en ponerle música y grabarla avísenme)
Wake me up when September starts
Y lo que viene. Septiembre siempre ha sido un mes lleno de cambios y momentos trascedentes en mi vida, para bien o para mal. He aquí un sumario de lo que mis memorias conservan:
El 9 de septiembre de 1999 (9-9-99) cometí la más grande idiotez que jamás he hecho, tanto que a una década de distancia (¡en una semana se cumplirán diez años!) aún me da demasiada vergüenza para mencionarla explícitamente, pero aquella pendejada abrió una caja de pandora; prácticamente ese día comenzó mi adolescencia.
En septiembre de 2003 los eventos que se desarrollaron al entrar a 6to de prepa me pusieron en camino a la madurez; fue allí cuando me convertí en quien hoy soy moralmente, podría decirse.
En 2004 descubrí que cierta persona era demasiado valiosa para mí cuando me demostró que éramos amigos de verdad y no simples "cuates" de la escuela, y esa persona sería prácticamente el punto focal de mi vida durante los siguientes años.
En 2006 mis dos mejores amigos y yo terminamos metidos en una cadena de líos tan enredados que no sé cómo es que salimos vivos de todo ese desastre. De hecho, uno de nosotros no sobrevivió a dicha catástrofe...
Para 2007, septiembre fue el mes en que mi familia se hizo cachitos. y según dicen las malas lenguas, todo fue por mi culpa. Quizá tengan razón, considerando que yo corrí a mi papá de la casa, pero es que era lo más sano. De ello derivó otra de mis trágicas aventuras.
Y en 2008, luego de más de un año en pleito con mi madre, pude hacer las pases con ella y una semana después tuve un sueño que me impulsó a tomar una decisión que desembocaría en lo que anteriormente mencioné sobre octubre y noviembre como mis momentos de mayor estabilidad y satisfacción en mucho tiempo.
Para este año, aunque obviamente todavía no tengo idea de que sucederá en mi vida, al menos ya veo un par de buenos augurios venir: este mes aparecerán dos videojuegos que he deseado y esperado por un largo tiempo: el 9 de septiembre (9-9-9... ¿Otra vez esa fecha?) sale a la venta The Beatles: Rock Band, con el que podré hacer realidad mis sueños pubertos de ser George Harrison y hacer coritos en "And your Bird Can Sing" con una guitarra Rickenbacker en mis manos); y el día 12 verá la luz del sol (naciente) Pokémon: HeartGold and SoulSilver Versions, remakes de mis juegos favoritos de la serie. Y claro, en estas semanas recibiré en la puerta de mi casa mi añorado DS de edición especial de Zelda (es dorado y con el símbolo de la Trifuerza grabado en la cubierta). O sea que no mames, septiembre va a estar bien-pero-bien-bueno.
Claro, sé que no tengo dinero para comprar los juegos que mencioné, pero al menos podré -espero- rentarlos, o si no, ya de perdida verlos en acción en alguna tienda Game Planet en la que los tengan en exhibición. ¡Ya sé! pediré empleo en una de esas tiendas, así cuando no haya gente lo jugaré yo mismo (insertar risa maligna)...
En conclusión, el mes de septiembre siempre ha sido dinámico y lleno de cambios en mi vida. Podríamos decir que, como en los libros de Harry Potter, septiembre marca el comienzo de mis aventuras, es mi verdero año nuevo. Así que no puedo esperar las sorpresas que me depara este año.
Y como es año nuevo para mí, he aquí mis propósitos bloggeros:
-Prometo dejar de hacer alusión (o peor aún, mencionar expresamente) a The Beatles, Bob Dylan y Pokémon a la menor provocación.
¡Feliz año nuevo!

