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lunes, 1 de febrero de 2010

Top of the (Corn) Pops

Y ya que según esto, ayer fue para mí el ultimo día de 2009 y hasta hoy inicia 2010, es hora de darle duro al ultimo año de la década. Y como todo el mundo cree que con hacer una crítica sobre un trabajo artístico ya es bien pro y está por encima de los demás (incluyendo de los propios artistas), mi autoestima me exige sentarme a hacer el papel de crítico mamón por un rato. Así que anuncio que a lo largo del año haré mi lista de top tens en diversos ámbitos de la vida en el último decenio; cortaré muchas cabezas y lameré muchos huevos (pero más lo primero). Están advertidos. Hasta entonces.


El poder asesino de una crítica !!

sábado, 30 de enero de 2010

Cortando el centeno

Chale!! Que se nos muere J.D. Salinger!

Para quienes no lo sepan, me refiero al autor de El Guardian entre el Centeno (The Catcher in the Rye), obra que todos conocemos pero que nadie ha leído (incluyéndome a mí mismo, ¿para qué hacerme pendejo?). ¿La razón? Porque Harvey Lee Oswald llevaba un ejemplar de este libro cuando se echó a John Kennedy, al igual que Mark David Chapman cuando asesinó a John Lennon, entre otras controversias asociadas a esta publicación. ¿Tenebroso, no?

De un modo u otro, este libro fue polémico por sí mismo gracias a su lenguaje vulgar, su supuesto fomento a la promiscuidad y el cuestionamiento a los valores americanos tradicionales además de contener referencias homosexuales; estamos hablando de una novela que retrata la soledad y alienación de un adolescente en una época en la que éstos eran temas taboo (el libro fue publicado en 1951). Hasta antes de la segunda mitad de los años 50's, la adolescencia prácticamente no existía: uno pasaba de ser niño a ser adulto (tradiciones como el famoso bar mitzvah judío dan cuenta de ello) sin que hubiera un puente que le permitiera al individuo prepararse para dicha transición. En ese sentido, la liberación juvenil que se dio a partir de esa época fue un considerable cambio en la ética social y la percepción de la persona, y podríamos considerar e El Guardián entre el Centeno como pionero de esta serie de transformaciones.

Así, J.D. Salinger se convirtio en un iconoclasta y en una figura cumbre del siglo XX, figura que el pasado 27 de enero perdimos. Tenía 91 años (nació el 1 de enero de 1919).

Y como así funciona este mundo, los artistas muertos valen más, la muerte hace la leyenda y de la leyenda surge la inmortalidad, puedo decir con toda seguirdad que a partir de hoy Salinger se consagra en el panteón de la literatura universal y que las ventas de esta novela y de otros trabajos suyos se dispararán en las próximas fechas. Es más, ya estoy considerando comprarme una copia del libro (en realidad, quise leerlo desde que era niño, pero nunca le di prioridad; supongo que éste es un buen momento).

Aunque su obra cumbre es una novela, a Salinger lo que más se le daba eran las historias cortas, usualmente punlicadas en la revista The New Yorker. Para los potenciales compradores del nuevo difunto, he aquí algunos de sus trabajos más notables: Nine Stories (1953), Franny and Zooey (1961), Raise High the Roof Beam, Carpenters and Seymour: An Introduction (1963) y Hapworth 16, 1924 (1965). Si encuentran uno, no sean gachos y rólenlo.


Descanse en paz.

lunes, 25 de enero de 2010

El Poder del rock

(¡Rayos! Debería ser posible insertar vínculos en los títulos. Damn blogger.com!)

¡El rock salva al mundo una vez más! ¿Salvará al futbolista?

Después de un inicio de año un tanto flojo (en la primera quincena de 2009 perdí a un familiar, me bateó una chica, me peleé con un profesor, me fui a de excursión a Valle de Bravo y empecé a escribir una novela; a lo largo del presente mes... he dormido, chateado y paseado un par de veces por la ciudad) pero satisfactorio, los eventos interesantes brillan por su ausencia, por lo cual tendré que recurrir al chisme malaleche para hacer que este blogsito siga vivo.

Así que gracias al terremoto en Haiti por brindarme la tela con la que confecciono este fino traje. ¿Cómo no hablar de un evento así? Es lo mas in en estos tiempos. ¿Que hay crisis mundial? ¡A quién le importa!; ¿que un avión etíope se estrelló en el Mediterráneo? No es materia de incumbencia popular; ¿que en Angola aprobaron una nueva constitución? Ni quién se preocupe por un paisucho en la inhóspita África. Nel, lo de hoy es hablar del terremoto de Haití. ¿Ya donaste? Yo no, ¿ya donaron ustedes? ¿Qué tanto? ¿Cuál es el precio por limpiar sus consciencias y sentirse tranquilos?

Irónicamente, las consciencias más caras parecen hacerse pendejas... o más bien esas personas ni siquiera tienen consciencia. Hace un par de semanas me llegó un mensaje a mi celular pidiéndome que donara Xcantidad de dinero a la causa... a nombre de fundación Slim. ¡Pero si Carlos Slim tiene más dinero que yo! El dinero que yo ganaré en toda mi vida probablemente él lo gane en un mes. ¿Por qué no las donaciones de fundacion Slim salen del bolsillo del gordo? Porque eso de que el señor se haga el héroe con los actos (en este caso, la suma monetaria recaudada) de sus clientes se me hace medio... medio... fuck, ni siquiera tengo una palabra para darle nombre a lo que es esa cochinada.

No es que me duela el codo, es que a diferencia de gente así, yo no nado en dinero. Tengo mis propias necesidades básicas que satisfacer y no sé si realmente sea justo contribuir a una causa y dejar de hacerlo en favor de otras. Porque en este preciso momento, miles de calamidades de toda índole atacan al planeta Tierra y a la (in-)civilización humana. Pero todas son ignoradas porque nuestros líderes políticos y morales, como en la novela 1984, son quienes deciden que piensa y desea el público. Y ellos han decidido que la causa que mueve al mundo en el albor del año 2010 es el terremoto de Haití.

Vale, es la tragedia natural más desastrosa desde el famoso tsunami que arrasó con el sudeste asiático a finales de 2005, ciertamente es, si no la única tragedia que agobia a la raza humana, si la más grave y por ende, urgente. Pero -y no es mala onda- como ya mencioné y ejemplifiqué, tenemos muchos más asuntos que arreglar, y hay un dicho que reza "si no puedes con tus propios asuntos, no podrás con los de los demás". Muchas personas aquí en México, en Iraq, en China y en todos lados pasan por hambre, pobreza, enfermedades, carecen de un hogar, etc., sin que se haya presentado un escandaloso desastre natural; ¿quién se ocupa de ellos? Puedo escuchar grillos cantando.

Si debiéramos tomar partido por todas las causas que aparecen por aquí y por allá, no nos daríamos abasto y repartir equitativamente no necesariamente sería útil (por ejemplo, si en lugar de donar digamos, cien millones de pesos al Teletón, donaramos un peso a cien millones de personas discapacitadas, ¿de qué les serviría?) y ni siquiera justo: equidad no es sinónimo de justicia (una de las definiciones más antiguas de la palabra "justicia" data del derecho romano y dice que "justicia es otorgar a cada cual lo que le corresponde"). Por ello está bien que aboguemos por un puñado de objetivos y nos dediquemos de fondo a ellos... pero no sin descuidar los demás.

El dilema surge cuando llega el momento de elegir: ¿a quién salvar, y a quién dejar que se hunda con el barco? Es una decisión dolorosa, pero por supuesto, para ello tenemos a nuestros líderes morales. Para que piensen por nosotros y nos digan que hacer y por quién sentir compasión; los menos afortunados, que su dios los tenga en su santa gloria: "In go(l)d we trust". Por ello es que, para que no nos queden dudas de que lo que estamos haciendo es lo correcto, que nuestra elección es la real, la neta, nos envían a nuestros más adorados ídolos para convalidar todo el asunto y de paso, incentivarnos a que demos nuestros ahorros en favor de Haití. Entonces nace el evento de caridad "Hope for Haiti Now: A Global Benefit fo Earthquake Relief". Salvemos al mundo con música, como en cualquier película de Disney. ¡Gracias señores, estaba comenzando a dudar de todo esto!

El último gran acto
Y así es como el pasado viernes (22 de enero de 2010) se llevó a cabo el gran evento. Luminarias de todos los tamaños y colores, tiempos y lugares, se dieron cita para interpretar un`puñado de canciones que nos recordaran que sí se puede, que la especie humana es una y que juntos seremos los campiones, mis amigos. Sólo hay que tomarnos de las manos y soñaaaar (en realidad, había que marcar un número telefónico...).

De modo que en lugar de ver a los artistas en todo su natural esplendor (como se ha dado en previos conciertos de beneficencia como el legendario Live Aid de 1985), tuvimos interpretaciones lastimeras y que ni siquiera llegaban a caricaturas de sí mismas. Sólo comentaré lo que consideré lo mas destacable (que no rescatable) de la noche (el resto ya los olvidé):

Abrimos con Alicia Keys (quien por cierto hoy cumple años) entregándonos una rica canción de nombre "Prelude to a Kiss"; en mi vida la había escuchado pero sonó decente, no me quejo.

Seguimos con Colplay, los U2 de nuestro tiempo. Se echaron "A Message"; la verdad es que todo lo que provenga del álbum X&Y automáticamente es hueva para mí. Una canción coldplayiana genérica que se salvó por la guitarra eléctrica que viajaba de aquí para allá; con todo lo que pueda desagradarme, fue irónicamente, uno de los pocos momentos optimistas de la noche y por ello es que merece distinción (además no mencionar a estos gigantes contemporáneos equivale a muerte segura; es pecado capital).

Después el jefazo Springsteen se echó "We Shall Overcome", rola que hiciera clásica el ya nonagenario Pete Seeger; ad hoc con la noche. En realidad no presté mucha atención a su interpretación, pasé los cuatro minutos que duró pensando: "¡Wow! ¡Ese señor cumplirá seis décadas de vida este año y no parece tener más de cuarenta años!". Interpreten eso.

Stevie Wonder se echó "Bridge Over Troubled Water", la de Simon&Garfunkel. Recuerdo haber ido por un café durante su canción (no es mala onda, el buen Stevie me cae bien pero nadie es perfecto).

Girrrrrrrl power!! Sort of...
La siguiente en pasar lista fue Shakira Mebarak quien no movió sus caderas al ritmo de "Ojos Así", sino que, bien tapadita como la ocasión manda, se ejecutó la balada "I'll Stand by You" de los Pretenders. De haber sido otra cantante, diría que lo hizo excelente, pero viniendo de Shakira... ¿qué te pasó, mi Chakis? En general estuvo pasable, pero pudo ser mejor (además con tanta canción lenta y siendo de noche, no sé cómo es que no me había dormido ya para entonces).

Continuando con el girrrl power, le siguió Christina Aguilera. Esa señora me frustra cómo no tienen idea: tiene una voz tan pero tan chingona... pero la desperdicia en canciones tan pero tan mierderas (aunque me declaro fan de "Beautiful" y "Candyman"). La canción que cantó esta vez me agradó un poco, debo admitir.

Entonces viene Sting con "Driven to Tears". Una canción luminosa, uptempo, jazzeada, bluesera, pegajosa, casi endiabladamente sensual. Y a pesar de todo, emotiva. Así debió haber sido el resto de la tocada, me cae de madres. Sting podrá no gustarle a muchos, pero el señor sabe lo que hace, por algo lleva tanto en el negocio.

Beyoncé se rifó -más o menos- con "Halo" (no, no el videojuego), acompañada del pianista de Colplay.

Abran paso a la reina. Digan lo que quieran, pero Madonna fue la dama de la noche. Su interpretación de "Like a Prayer" fue conmovedora gracias al gigantesco coro que le hizo compañía, convirtiendo la canción en el momento cumbre. Con todo y que no soy fan de la doña (no me gustan más de tres canciones suyas), su número estuvo de no mames, a toda madre!! Me cae de madres que esa señora es una madre entre madres tratándose de hacer espectáculo, ¡y al que no le guste que chingue a su madre! (menos tú, sis, obvio XD).

Deconstruyendo leyendas
¿Qué más hubo? Justin Timberlake se echo "Hallelujah" de Leonard Cohen de manera discreta pero efectiva. Contrario a Bruce Springsteen, al ver el rostro de Justin en close-up no pude evitar sorprenderme de lo viejo que ya se ve el cuate. Y yo que lo recuerdo de cuando era un ídolo teen...

Ah, sí, la música...

Pues siguiendo con las versiones ajenas (entiéndase "covers"), Jennifer Hudson cantó una emotiva (como todo lo que los negros cantan) rendición de "Let it Be", que con su estilo gospeliano (¿existe esa palabra?) me remitió a la película Across the Unverse que me gusta mucho: puro feeling. Hablando de musicales-rocola, no saben cómo me encantaria ver Movin' Out, estaría fregón que hicieran una película basada en él. Pero ya me salí de nuevo del tema.

Dave Mathews y Neil Young cantaron "Alone and Forsaken" (de Hank Williams). O más bien debería decir que Dave Mathews la canto y Young le hizo un par de coros, pero realmente desperdiciaron a esta leyenda. Qué hubiera dado yo por escucharlos en igualdad de términos, compartiendo el micrófono en lugar de poner a Neil de segundón. Como que no cuadra. Como si al ruco le importara, la verdad.

¡¡Y CLARO!! ¡No puede haber concierto de caridad sin U2! Bono debería de patentar estos eventos (me llegó a la mente el nombre "Bono presents: Hope for Haiti now, TM"), o al menos ser la mascota oficial. Pero esta vez no se presentó la banda completa, sino solamente sus dos líderes (qué mal, en recientes fechas pienso que lo mejor de U2 son los tambores de Larry Mullen Jr.) para interpretar junto al rapero Jay-Z y a Rihanna la nueva canción (escrita por Bono y Jay-Z) "Stranded (Haiti Mon Amour)". Yay! Una nueva composición de Bono, y con un título así de efectivo. Se sobreentiende que éste fue el grand finale de la velada.

Excepto que de grande no tuvo nada. La canción está... Bueno, descubrí que Rihanna sí puede cantar y ésa fue mi mayor sorpresa. 'Nuff said. Bono fue un bonito mueble durante los cuatro minutos que duró la interpretación, caminando por el escenario y soltando un par de "Yeah yeah yeah's" durante el coro, cantado por la negrita; el resto fue Jay-Z rapeando hasta la muerte. Como en los últimos años, el yutuano que más se lució fue el calvito The Edge. La canción esta pasable a lo mucho.

Encore
Así terminó esto. Entre canción y canción, otras celebridades como Bill Clinton, Morgan 'NelsonMandela' Freeman, Leonardo Di Caprio y Robert Pattinson pronunciaron peticiones al público para que vaciaran sus cochinitos. ¿La recompensa? Poder hablar por telefono con el famoso de tu preferencia. Los auriculares en lugar de ser contestados por operadoras, estaban en manos y oídos de personajes tan variados como Jack Nicholson, Steven Spielberg y Julia Roberts (según me dijeron, Ringo Starr también anduvo por ahí, pero no me consta). Me habría encantado llamar y que Nicholson me gritara "Hey Daaanny!" o me susurrara "Ever dance with the devil in the pale moonlight?". Lamentablemente me parece que no podías escoger quién te contestara. Ésa fue la verdadera razón por la que no doné: no fue porque no tuviera dinero, o porque no quisiera dar, ni por los cuestionamientos morales que expliqué al principio, no; fue porque no estaba seguro de que Jack atendiera mi llamada, y es que sólo a él le daria mi dinero.

Por supuesto, también hubo segmentos de los voluntarios ayudando en Haití. Qué molesto debió ser para los pobres damnificados soportar las luces de las cámaras y ser mostrados en televisión como freaks en un circo, teniendo mejores cosas en que ocuparse. Bueno, supongo que tal molestia era conveniente, ya que provocaría conmoción en los expectadores aumentando de esa manera la cantidad de billetes donados. Así es como se mueve esta industria llamada beneficencia.

La transimisión terminó a las 9 de la noche, pero me quedaron bastantes interrogantes: ¿A quién repudiará Gaby primero en su comentario? ¿A los poderes que invocaron esta "caridad" o a mí por hacer berrinches emo al respecto? ¿Se salvará Cabañas de los plomazos que le metieron? ¿Cuándo repararé mis gafas rotas (escribir esto a ciegas me costó un huevo)? ¿Quién será el primer expulsado en Total Drama: The Musical? ¡Todas estas dudas serán resueltas en la siguiente entrada (espero)! Manténganse en sintonía.

jueves, 7 de enero de 2010

La muerte del sobreviviente

¿Quién puede decir "Yo sobreviví a un bombardeo"? Pocas personas, me imagino. ¿Y si a esto añado que me refiero no a una bomba convencional, sino a una bomba nuclear? Los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki en 1945 dejaron miles y miles de muertos, todos y cada uno de los sobrevivientes en cada cuidad la libraron de milgaro. Ahora bien, después de algo así, se pude más todavía? ¿Quién sobreviviría a DOS bombardeos atómicos?

ÉL.

Tsutomu Yamaguchi, nacido el 16 de marzo de 1916, originario de Nagasaki, trabajaba para la compañía Mitsubishi cuando fue enviado a Hiroshima a un viaje de negocios en 1945, donde pasaría el verano. Se encontraba todavia en dicha ciudad el día 6 cuando sucedió. El avión B-29 Enola Gay dejó caer una bomba atómica llamada Little Boy sobre el centro urbano. Al rededor de la tercera parte de la población murió instantáneamente.

Yamaguchi milagrosamente se encontró entre aquéllos que vivieron para contarlo, si bien sufrió de heridas multiples. Al dia siguiente regresó a su lugar de residencia, Nagasaki, sólo para que tres días más tarde, durante su jornada laboral, un segundo avión dejara caer otra bomba, repitiéndose la tragedia de Hiroshima. Una vez más, el hombre sobrevvivió, esta vez sin un solo rasguño. Curiosamente, las dos ocasiones, se encontró a 300m aproximadamente, del punto en el que el proyectil hizo contacto.

Oficialmente 165 personas fueron efactados por los dos bombardeos. De todos ellos, Yamaguchi fue el único que sobrevivió, razón por la cual el gobierno de Japón le hizo el reconocimiento público en marzo del año pasado. Eso es lo que se llama ser fuerte... y tener extrema buena suerte. Y a pesar de todo, el hombre pudo llevar una vida pelna y longeva. Falleció hace apenas unos días, el pasado 4 de enero, de cáncer en el estómago; y tan solo un par de semanas atrás, James Cameron (ahora que está de moda de nuevo gracias a Avatar...) platicó con él sobre un futuro proyecto de hacer una película sobre los bombardeos. Nada mal para alguien que sobrevivió a dos bombardeos nucleares hace 65 años.

Descanse en paz.

Para no salirnos del tópico, ¿alguien ha visto el manga/anime Barefoot Gen? Aunque se trate de animación, es una de las más gráficas y perturbadoras experiencias visuales sobre estos acontecimientos (gracias a Keiji Nakazawa), aquí les paso una muestra:

jueves, 24 de diciembre de 2009

Veggie Awards 2009-2010: nominaciones

El año se acaba y con él, dicen, la primera década del siglo XXI y del tercer milenio. Lamentablemente, para quienes piensan eso, déjenme decirles que el calendario gregoriano (que es el que nos rige), comienza en el año uno, no en el año cero (del 1 a.C pasa al 1 d.C., sin año 0 en medio). Si sabemos un poco de matemáticas, recordemos que una década consiste en 10 años, un siglo consta de 100 años y así sucesivamente. Ahora préstenme sus dedos y cuenten detrás de mí:
1
2
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4
5
6
7
8
9
10

¿Lo ven? Si la primera década de la era cristiana comenzó en el año 1 y duró diez años, su tiempo de vida fue del 1 de enero de 1 al 31 de diciembre de 10, y la siguiente década dio inicio en el año 11. Siguiendo el patrón, cada decenio, centuria y milenio comienza en los años 1, no en los años 0: el siglo XXI y el tercer milenio comenzaron en 2001, no en 2000, y la presente década terminará en 2010, no en 2009.

Desahogado el trauma de fin de década, puedo relajarme: esto significa que no tendré que hacer un recuento de lo mejor y lo peor de la década, sino de lo más destacable del año nada más. Ya el próximo diciembre si me da la gana veré cómo me las arreglo con el verdadero cambio de década (cuando ya nadie se acuerde de eso). Mientras tanto, demos marcha con las nominaciones de los Veggie Awards 2009-2010 para “reconocer” lo más “reconocible” (LOL a mí mismo) de este peculiar periodo (al menos para mí lo fue) en los ámbitos que más afectan mi vida (la lista es completamente subjetiva):

MÚSICA

Canción del año
-Black Eyed Peas: I Gotta Feeling
-Muse: United States of Eurasia
-Bob Dylan: Beyond Here Lies Nothin’
-The Flaming Lips: Gemini Syringes
-Shakira: La Loba/She Wolf
-Lady Gaga: Paparazzi

Disco del año:
-Bob Dylan: Together Through Life
-Katy Perry: MTV Unplugged
-The Flaming Lips: Embryonic
-Muse: The Resistance
-Elvis Costello: Secret, Profane & Sugarcane
-Lamb of God: Wrath
-Tori Amos: Abnormally Attracted to Sin
-Mika: The Boy Who Knew Too Much

Artista del año:
-Bob Dylan
-Elvis Costello
-Susan Boyle (la ruca de Britain’s Got Talent)
-Tori Amos

Peor disco del año:
-Miley Cyrus: Party in the USA
-Bob Dylan: Christmas in the Heart
-Greenday: 21st Century Breakdown

Peor canción del año:
-Lady Gaga: Pokerface
-Michael Jackson: This is It
-Voces Nocturnas: Lalamantra

Los sobrevalorados del año:
-Greenday
-Lady Gaga
-Miley Cyrus
-Paul McCartney y sus necrófagos compinches
-U2 360º

CINE

Película del año:
-Up
-Up
-Up
-Up

Peor película del año:
-Transformers: Revenge of the Fallen
-Harry Potter and the Half-blood Prince
-Coraline (¡sí, me decepcionó!)
-Dragonball Evolution

TELEVISIÓN
Serie del año:
-Total Drama Island/Total Drama Action
-House, M.D.
-Desperate Housewives
-Californication (no la he visto, pero es pa' complacer a Charro Negro)

VIDEOJUEGOS

Mejor juego del año:
-New Super Mario Bros. Wii
-The Legend of Zelda: Spirit Tracks
-The Beatles: Rockband
-Batman: Darkham Asylum

Peor juego del año
-No sé… ¿salió alguno de “Cooking Mama” este año?

VIDA BLOGGERA

El blog del año
-Cerca del Fuego
-Manifestaciones Esquizotípicas
-Textos Mágicos y Misteriosos
-Ideas

Entrada parentética del año
-El arte del retcon
-El último grito de la… ¿moda?
-Esa silueta en la ventana
-La noche de Alfredo
-T.O.M.

VIDA POPPEREZCA (categoría no sujeta a votación de los lectores):

Personaje del año
-Alejandro Rocha
-Gabriela
-Gisela Osornio
-Daniela
-El Porta
-Yo merocles

El evento del año
-El esperado final de “Ligando Pubertas”
-Que siempre no termino la carrera
-Mi hermana se va de la casa… otra vez
-¡Panepis!
-Las aventuras homoeróticas de Juanito (agárrame la) Banana y su amigo Alejandro
-¡¡Yay! Un nuevo Nintendo DS!

VIDA REAL

El hombre del año:
-Barack Obama
-Juanito
-El Tratado de Lisboa (OK, no es una persona, pero su entrada en vigor es bastante significativa)

Los sobrevalorados del año:
-Barack Obama
-Juanito
-Manuel Zelaya

La vergüenza del año
-Super Obama al rescate de la economía mundial
-Cárstens y el ataque de la influenzia asesina
-Paul McCartney: “ponles una cajita nueva y decimos que los remasterizamos”
-Miguelito Jackson conoce al niño Dios
-La forma en la que DC Comics manejó la “muerte” de Batman

Los que se nos fueron
-Mi tía Lulu –enero 8
-Ricardo Montalbán –enero 14
-Mario Benedetti –mayo 17
-Farrah Fawcet –junio 25
-Michael Jackson –junio 25
-Allen Klein –julio 4
-Beto el Boticario –julio 28
-Les Paul –agosto 13
-Patrick Swayze –septiembre 14
-Mercedes Sosa –octubre 4
-Claude Lévi-Strauss –octubre 30
-Antonio de Nigris –noviembre 16
-Roy Disney –diciembre 16
-Brittany Murphy –diciembre 20


Vale pues, hagan sus votaciones y al final de la temporada navideña contaré votos y daré los resultados finales de los ganadores en cada categoría, junto con mi reflexión sobre lo que este año me dejó a mí. Hasta entonces.

Navidad bananera


¿Qué hago a la una de la tarde del 24 de diciembre en mi computadora? Lo mismo de siempre: leer, dibujar, perder el tiempo… no es un gran día para mí. Estoy consciente que la navidad es una fiesta consumista que nada tiene que ver con creencias religiosas o con el nacimiento de alguien cuya existencia ni siquiera está comprobada en una fecha arbitraria (estudios más minuciosos de las Sagradas Escrituras revelan que de haber existido Cristo, debió haber nacido en verano, tentativamente en agosto si lo que alguna vez leí no miente), que es un pretexto para lavar culpas y comprar amor (o lástima, en el peor de los casos).

Pero no nos hagamos pendejos, eso lo hacemos todo el año, simplemente en estas fechas es más pronunciado. Navidad es la suma de todos los vicios del ser humano quizás. Pero son vicios ya existentes, celebrar esta festividad no nos hace peores personas, de modo que no encuentro razones para odiar tal celebración más allá del tránsito automovilístico que se forma en las carreteras o el abarrotamiento de lugares públicos en estas fechas.

Mi punto es, existen hordas de detractores de la navidad, cuando a mí tal postura me parece tan fanática como es la que toman los fervientes religiosos que tanto critican estos grinches. Porque finalmente cada óptica es llevada al extremo, cuando nada en este mundo es plano o unilateral, y ciertamente las fiestas navideñas traen beneficios como son el aguinaldo (que uno lo gaste en idioteces ya es otra cosa), alza en las industrias del comercio y el turismo, y una excusa para que las personas hagan un examen de consciencia sobre sus actos (ya si uno aprende de dichos autoanálisis o no, será cuestión de su capacidad mental).

Debo agregar también que, por ingenuo que parezca, no todos los seres humanos son igual de hipócritas: conozco un puñado de personas que sinceramente creen en Dios y en Jesús y que sinceramente conmemoran su natalicio como la llegada de alguien que más allá del aspecto religioso, cambió al mundo (porque, nos guste o no, su ideología cambió la percepción de la vida y las relaciones humanas y, de ser aplicada verdaderamente, el mundo sí sería un lugar mejor y más justo). Yo no lo celebro (soy ateo), y tampoco me dejo llevar por los impulsos capitalistas de la festividad (irónico considerando que la ideología de Jesús podría ser considerada como precursora del comunismo –¡trágate ésa, Juan Pablo II!–), pero sí hay quien lo haga con honestidad y eso es algo que jamás podremos condenar. Listo, Navidad podrá tener cientos de fallas, pero también tiene sus aspectos positivos. Finalmente, como todo en la vida, es asunto de cada individuo.

De modo que la navidad es sólo una fiesta más en la que la gente se divierte, escucha música y se emborracha. ¿Qué hay de malo en ello?, eso lo hacen los jóvenes cada viernes sin motivo determinado. Condenar la navidad es como condenar las tradicionales borracheras de los viernes. ¡Quiero ver que hagan eso, motherfuckers! De ese modo, aquéllos que tachan de doble moral estas celebraciones, están pecando por sí mismos de una doble moral al condenar algo que ellos igualmente practican durante todo el año (que conste que yo rara vez voy a fiestas). Santas paradojas de la vida, Batman.

Por eso es que estoy en mi computadora haciendo lo que cualquier otro día haría en lugar de estar adornando mi recámara (que dicho sea de paso, está hecha lo que mi mamá llamaba “un mierdero”) o brindando por cosas que jamás tendré. Sólo seguiré mi vida como ustedes también lo harán a partir de pasadomañana.

Así pues, para quienes celebren la Navidad, mis mejores deseos y buenas vibras; ojalá disfruten el día libre en compañía de sus seres queridos y que encuentren la paz que les hace falta. Para aquellos que odian las fiestas decembrinas, relájense y no se malviajen, la temporada ya va a terminar, sean un poquito más cínicos y aprendan que no todo es negro o blanco: aprovechen que tienen una fiesta y punto; dejen que los ingenuos se diviertan y ustedes sigan en sus asuntos (el outsider que pide respeto debe tambien aprender a respetar). Y para quienes les da igual, felicidades, diviértanse y nos vemos la próxima. Hasta entonces.


lunes, 26 de octubre de 2009

Bonorgasmo

No mames, ya lleva más de dos horas el concierto de U2 en vivo desde el Rose Bowl. Qué buena tocada, caray. Pero van en los encores, ya está por terminarse, así que antes de que mañana todos los medios estén atascados de crónicas alabatorias, me adelanto; he aquí mi breve visión de los hechos (porque al Charro Negro le dan "bloguera" las reseñas largas):

#Cosa curiosa, cuando U2 subió al escenario, en las bocinas del Tazón sonaba como música ambiental Space Oddity de David Bowie (precuela de Ashes to Ashes, la que puse en mi post anterior).


# Abrieron con Breath, mi canción favorita del álbum actual (coincidentemente, en la gira anterior abrieron con mi canción favorita de ese disco -City of Blinding Lights-).

# Un par de canciones no famosas que me dieron gratas sorpresas: The Unforgettable Fire y Ultraviolet (Light My Way).

# A pesar de que están en Estados Unidos, cuando cantaron Vertigo, Bono se echó un "Viva Mexico!" que me hace pensar que cuando vengan a nuestro país en mayo próximo, sí le van a echar ganitas a su actuación (porque las de 2006 estuvieron de hueva).

# La voz de Bono está ya muy desgastada. Me dolió escuchar One y que el grito pelado que era "Love is a temple, love the higher law" se haya convertido en un calmo susurro. Lo cual es triste para mí: mis amigos de la prepa recordarán que el más potente grito que éste su servidor ha emitido en toda su vida es esa misma frase (supongo que tendré que hacer stand in por Bono cuando la cante en el Azteca).

# I'll Go Crazy if I Don't Go Crazy Tonight, del nuevo disco, fue transformada de una convencional baladita a una ponedora canción muy rockera, con un estilo casi drum'n'bass que me encantó. De hecho todas las nuevas canciones están retrabajadas y muy mejoradas comparadas con las versiones de estudio. Ojalá la toquen así en mayo (con todo y que la versión original me enternece en lo más profundo de mi superfluo ser).

# Son las 12:18 y apenas terminó la tocada (a las 12:21 se cortó la transmisión). Diablos, se rifaron; una vez más seré presa del capitalismo, iré a verlos cuando vengan aunque tenga que empeñar a mi hermana. Me convencieron. Qué querían, es mi banda en activo favorita...

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Entre eso, que toqué RockBand2 en casa de Bragado (Pump It Up de Elvis Costello está tan fácil de tocar que la dominé al primer intento y, guitarra en mano, ya andaba yo brincando y bailando mientras tocaba -bueno, a eso hay que agregar que la canción está que se cae de buena-, con su hermana de 12 años mirándome como si de un niño me tratara; que una niña de 12 años te considere infantil ya es mucho decir. No tuvo madre ese momento) y que recibí una crítica favorable a mi poemita de esta tarde (a este paso Gaby y el Porta se van a ganar un lugar en mi guía de personajes cuando la actualice), creo que hoy fue el mejor día del mes. O sea que....

viernes, 16 de octubre de 2009

Y el "Premio Fulanito de Tal" de este año es para...

No no no no. ¡NO!

Ahora resulta que hay un premio con el nombre de George Harrison. Sé que debe ser un gran honor que un reconocimiento lleve tu nombre. Porque así es, según la notificaciçon que esta mañana me llegó de su página oficial (que además es una .com, no .org), el pasado 10 de octubre se entregó a Ravi Shankar el primer Premio Humanitario George Harrison. Así es, para aquéllos que piensen que Barack Hussein Obama no se merecía el Nobel de la Paz, tenemos ahora el Premio George Harrison que también honra a los que "desinteresadamente" hacen el bien por nosotros... y que casualmente se entrega por las mismas fechas; como las Golden Raspberries en version no cinematográfica. O RLY? (prometo un dia de estos dejar de abusar del internet slang, pero es que es tan divertido)
No, no es Calamardo Tentaculos, es Ravi Shankar.

Según la notita (ya que es bastante escueta), el dichoso Premio es auspiciado por la UNICEF, quienes se han hecho cargo del dinero derivado del Concierto para Bangladesh y toda la mercancía relacionada a traves del Fondo de George Harrison para la UNICEF. Y por supuesto, como este premio no busca fines de lucro, en lugar de hacerse una magna ceremonia para la entrega, simplemente se le entregó a Shankar el premio durante un concierto suyo.

Aun así, me resulta enteramente sospechoso que habiendo tantos pacifistas (conocidos y anónimos), el galardón haya sido concedido a Ravi Shankar, casualmente un gran amigo de George y quien, hasta donde tengo entendido, ni siquiera ha figurado jamás en la lista de nominados para los Nobel. Si continúan siguiendo este criterio, tal vez en unos años yo mismo gane el premio por ser el fan número 1 de Jorgito. Digo, si me van a dar una figura de acción oficial de George, cómo negarme. Si querían credibilidad, empezaron con el pie izquierdo.

¿En qué demonios está pensando Olivia Harrison al permitir esta barbaridad? A su edad ya no necesita dinero, el que su marido le dejó no se le va a acabar, y aun si se lo termina, su hijo no se quedará en la calle ahora que también es un rockstar. Porque no me van a decir que lo hace para que reconozcan el talento y la calidad de su marido. Si así fuera, promovería su música (ya hace falta un disco oficial de rarezas y canciones inéditas de George). Algo me dice que la recientemente lanzada recopilación Let it Roll: Songs by George Harrison no se está vendiendo muy bien que digamos y para incentivar un poco a los potenciales compradores (porque incentivarlos con su música no es muy factible: George no escribio Imagine -afortunadamente-) se sacaron de la manga este bonito reconocimiento. De ahí que hagan hincapié en lo importante que fue George concediendo el premio a su amigo Ravi (o sea, es puro fanservice para emocionar a los admiradores de George). Está bien que George haya considerado a Lennon una influencia en su vida y obra, pero de eso a que por analogía Olivia quiera seguir los pasos de Yoko Ono hay una distancia tremenda. Y aun asi no compraré Let it Roll.

Es curioso cómo en vida Harrison siempre fue considerado como una persona aburrida, gris y con poco talento. Además George ni siquiera fue tan humanitario. Sí, organizó el Concierto para Bangladesh, que dejó unos 20 dólares de apoyo al mentado país, pero el resto de su vida el señor se la pasó cantando y regando su jardín en Friar Park (lugar en el que viviré cuando sea millonario, por cierto). Pero ahora que esta muerto... la necrofagia, señores. Por eso cuando me muera quiero que le pongan mi nombre a la calle donde crecí (que actualmente -o hasta donde yo me quedé- lleva el horrible y cuasi reggaetonero nombre de "Calle 9") y que cada 6 de julio celebren en ella un festival en honor a la idiotez. ¿Que qué hice yo para ganarme tal honor? Nada, ¿pero hizo Emilio Chuayffet algo por nuestro país como para que le pongan su nombre ya no a una calle, sino a una colonia?

Da igual. Que hagan y digan lo que quieran. Para mí George fue un gran músico y con eso me basta (entonces para empezar, ¿por qué hago este berrinche?). Y sé que desde el cielo (si es que existe) el hombre se ha de estar pitorreando de la forma en que usan su nombre el día de hoy (tal vez también se pitorreé del escándalo que uno de sus fans acaba de hacer en su blog). Ya mejor que le cambien el nombre a la ciudad de Liverpool por el de "Beatleland".

Y como el mes pasado Abbey Road cumplió 40 años, en vez de hacer una reseña de un disco que todos se saben de memoria, me limito a homanajear al álbum y de paso a George, con una de las contribuciones de Harrison a ese disco.



Fe de ratas: ¡Si seré pendejo! ¿Cómo se me fue a olvidar mencionar que, para hacer mas especial la cancion Oh My Love de Lennon (la cual alabé hace dos o tres entradas), Harrison participó en ella (es él quien toca el hermoso intro en la guitarra)? Idiota de mí.

viernes, 2 de octubre de 2009

Noticias fresquecitas!! Nueva sede olímpica

Caso muy curioso el de México de finales de los años 60's, época en la que, a pesar de los miles de problemas económicos azotando el país, pudimos darnos el lujo de organizar, de manera consecutiva, los dos mayores eventos deportivos del mundo. Me refiero por supuesto, a los Juegos Olímpicos de 1968 y la Copa de Mundo de futbol de 1970.

El fenómeno se ha repetido un par de veces más, y ha llegado la hora de que ocurra por cuarta ocasión. Hoy se anunció que Río de Janeiro será la sede de los Juegos Olímpicos de 2016, siendo que además Brasil será sede del Mundial de 2014.

Así que prepárense que la primera mitad de la próxima década la brasil-manía nos va a invadir. Y Lula da Silva y sus sucesores se llenarán de dinero. Yay!

Hora de ponerse a practicar samba, hay que estar prerarados para todo!

domingo, 27 de septiembre de 2009

Piedras azules



¿Quién no ama a los Rolling Stones? Son -dicen- la banda de rock más grande sobre la Tierra, y sus canciones son leyendas de la edad contempóranea. "Satisfaction", "Paint it Black", "Sister Morphine", "You Can't Always Get What You Want", "Wild Horses", "It's Only Rock and Roll" y "Start Me Up", son piezas clave de nuestra cultura que han contribuido a moldear el mundo en el que nos desarrollamos. El rock no sería el mismo sin ellas: desde Aerosmith hasta los Kings of Leon y de Bon Jovi a los Black Crows deben su existencia a las canciones que he mencionado.

Además de haber sido escritas por Mick Jagger y Keith Richards, ¿qué tienen en común las citadas composiciones? Sencillo: todas son posteriores a 1965. Pero los Rolling Stones nacieron en 1962. ¿Qué pasó entonces?

Bueno, antes de ser una empresa de egos (con una lengua por logotipo corporativo) y un cliché del rock and roll, los Rolling Stones eran un grupo de blues. De ahí el nombre de la agrupación, inspirado en la canción "Rollin' Stone" de Muddy Waters. Pero después vino Satisfaction y con ella la llave a las ligas mayores, para lo cual necesitaban un sonido más comercial. No que eso fuera malo, ciertamente nos dieron obras maestras en los años venideros. Sin embargo, a cambio pagamos el precio de olvidar sus tempranos logros.

Los chalanes de un tal Alexis Kornell
La primera encarnación de los Rolling Stones, con Jagger, Richards, Brian Jones y Dick Taylor (quien posteriormente formaría parte de The Pretty Things) se llamaba ni más ni menos que Little Boy Blue and the Blue Boys, díganme si eso no fue un acto bluserísimo. Posteriormente el cuarteto, gracias a contactos de Brian, se uniría a Blues Incorporated, legendaria bigband de blues comandada por Alexis Kornell (misma que nos legaría también a Jack Bruce y Ginger Baker de The Cream, así como a Long John Baldry), fundada en 1961.

El prestigio de Blues Incorporated creció y finalmente fueron contratados por la BBC para aparecer en televisión. Dicha actuación se llevaría a cabo el 12 de julio de 1962, pero la banda ya tenía agendada esa noche para el Marquee Club, y no podía darse el lujo de abandonar a sus fieles seguidores. Para solucionar el dilema, Kornell se aprovechó del tamaño de su grupo y lo partió en dos: los más capaces saldrían en televisión, y los ejecutantes más modestos permanecerían en el Marquee. Los "perdedores" que se quedaron sin salir en la telera fueron Mick Jagger, Keith Richards, Brian Jones, Ian Stewart, Dick Taylor y Tony Chapman; se hicieron llamar The Rolling Stones. Su interpretación fue lo suficientemente atractiva al público como para reconocerlos como un acto independiente del de Alexis Kornell, separándose definitivamente de él, no sin antes bajarle a su baterista, Charlie Watts, con quien Jagger, Richards y Jones ya habían hecho buenas migas, cuando Chapman dejó el grupo.

Para diciembre del mismo año, ante la salida de Dick Taylor, Bill Wayman se convirtió en el nuevo bajista de la banda y la alineación definitiva del grupo (al menos durante la década de los 60's) quedó consolidada. A partir de aquí tendrían que probar suerte sin más ayuda que la de su propio talento. Afortunadamente tenían mucho.

La vida de Brian
A pesar de ser Mick Jagger el vocalista del sexteto, fue Brian Jones quien llevó las riendas de las Piedras Rodantes durante estos años, y fueron los licks de su guitarra -y no los de Richards- los que les dieron un sonido distintivo.

Bajo este orden de ideas, los londinenses siguieron tocando blues durante mucho tiempo. Inicialmente se limitaron a los covers, ya fueran de standards del género ("I Just Want to Make Love to You" de Muddy Waters, "Walking the Dog" de Rufus Thomas, etc.) o versiones blueseras de éxitos contemporáneos rockanroleros ("Not Fade Away" de Buddy Holy, "Carol" de Chuck Berry, y hasta se aventaron una rola de los Beatles, "I Wanna be Your Man", aunque ésa, más que cover, fue una canción que Lennon y Macca les regalaron).




Si el R&B había hecho que el blues en manos de gente blanca se convirtiera en una fofa e insípida caricatura del género, los Stones le devolvieron su carácter polvoriento, de gente de arrabal. Con todo y sus elegantes trajes, la actitud y pose de los Rolling Stones fue siempre tosca, ruda y a veces un tanto oscura (nada que ver con el narcisista Jagger y el pirotécnico Richards de estos tiempos).

Y llegó la satisfacción
Ya cuando comenzaron a componer sus propias canciones, Jagger y Richards siendo los encargados del aspecto creativo, comenzaron a imponerse sobre Jones, pero todavía conservaron un estilo fuertemente anclado en el género nacido en el sur de los Estados Unidos de América. Fruto de estos tiempos son "Off the Hook", la genial "Congratulations" y la instrumental "Stoned" (probablemente la primera canción de rock psicodélico de la historia).

Inclusive ya en los albores de la era Saticfaction, Jagger, Richards y compañía conservaron un cierto amor al blues. En esa época los sencillos eran discos físicos que se vendían y podían fácilmente conseguirse en las tiendas (a diferencia de hoy, en que más bien "sencillo" es un simple eufemismo para decir "la canción promocional para la radio" que rara vez se vende y en tal caso es objeto de culto sólo para fans from hell y coleccionistas), y quienes hayan comprado el sencillo "(I Can't Get No) Satisfaction" hace 44 años, se habrán llevado una grata -o quizás no- sorpresa al darle vuelta al disco.

Si el single fue comprado en el continente europeo, el lado B de la canción era "The Under Assistant West Coast Promotion Man", uno de los blues más pegajosos de la historia, y el debut de los desplantes histriónico-musicales de Mick Jagger (escuchar las improvisaciones del final de la canción, todo un tour de force). En el nuevo mundo, el lado B de Satisfaction era "The Spider and the Fly", mi canción no famosa favorita de los Stones (por ella me hice fan, se los juro). Esta canción es una joya de la música contemporánea, desde su cadenciosa introducción (como todo en los primeros tiempos de las Piedras, la canción grita sexo), pasando por su gandalla letra y coronándose con la metáfora de la araña que caza a una mosca al mismo tiempo que nos deja con la duda: ¿quién es la mosca y quién la araña en esta sensual historia? Así es, señores, han vivido casi medio siglo engañados: olvídense de Satisfaction, la verdadera cumbre de los Rolling Stones en la década de los 60's se llama The Spider and the Fly.






Sí en 1965 Bill Wyman hubiera muerto de sida, Keith Richards se hubiera vuelto loco de un pasón y un desconsolado Mick Jagger hubiera entonces disuelto el colectivo para dedicarse a la contaduría (como intentó en un principio), aún así yo sería fanático de las efímeras Piedras Rodantes, el mejor grupo europeo de blues. Hago una súplica para que revaloremos sus tempranas obras y descubramos el opacado pero igualmente espectacular legado de esta bandota. Amén.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Argüende patriotero

¿Bicentenario? ¿Y eso con qué se come? Me dijeron por ahí que hoy México cumple 199 años de ser independiente, que hay que estar listos porque el próximo año serán dos siglos desde que México nació como país y la celebración va a estar en grande. Ajá. Y el cielo es verde.

Porque el día de la independencia no es hoy, es dentro de dos semanas. Y no cumplimos 199 años, sino 188. La independencia de México como bien sabemos se consumó con la toma de la Ciudad de México por parte del ejército trigarante, el 27 de septiembre de 1821 (después de todo, sí sirvieron las clases de historia en la escuela primaria). Antes de eso, existían intentos de independencia: hubo guerras, traiciones, cañonazos y demás. Pero de independencia, nada. El territorio mexicano seguía siendo una colonia española, denominada Nueva España, administrada por un virrey que rendía cuentas a la corona española. Ergo, México no era un país soberano. El 16 de septiembre de 1810se inició un movimiento que desembocaría en la independencia de la Nueva España, pero eso no significó que desde esa fecha se hubiera liberado del yugo europeo.

Celebrar la independencia el 15 y 16 de septiembre es como celebrar nuestro cumpleaños no el día que nacimos, sino el día que nuestra madre recibió la noticia de estar embarazada. Quiero ver eso.

No sé a quién demonios se le ocurrió establecer como fecha oficial del día de la independencia el 16 de septiembre y no el 27, pero puedo estar tranquilo, sé que no es capricho priísta (recordemos que nuestro himno nacional fue estrenado un 16 de septiembre, para coincidir con la efeméride, y eso fue en el año de 1854), pero quien haya sido, no tenía idea de la historia nacional. De acuerdo, como si hoy nuestros dirigentes fueran muy cultos.

A lo cual debemos agregar que por supuesto, el ya choteadísimo discurso de que nel, que México no es independiente, que nos controlan desde el extranjero, que si chuchito y que si juan de las pitayas. Nunca acabamos con la retórica intelectualoide. Pero no hay que temer, que por eso tenemos un presidente bien chiviris nais que si nos entiende, me refiero a su alteza serenísima, nuestro legítimo presidente AMLO. Y para muestra basta un botón: el grito desde el Zócalo.

Ya el año pasado hubo dos gritos, el legítimo y el espurio. Y este año, según escuché en las noticias, se repitió la situación. Tenemos a dos presidentes, ¿somos dos países? ¿Uno es independiente y el otro no? ¿Dónde se ubican las fronteras entre uno y otro? ¿O conviven en el mismo espacio pero en realidades paralelas? Que alguien me explique, por favor.

Qué más da. La verdad es que los nacionalismos no son lo mío. Amo mi cultura, pero estoy conciente que en los tiempos que corren uno no puede aislarse en su pueblito, y que existen otras culturas tan apasionantes como la nuestra. Hay un mundo allá afuera que se integra a pasos agigantados. Y la verdad, qué bueno. Nos guste o no, mamamos de los tratados de libre comercio y las empresas trasnacionales. Escuchamos rock chileno o británico en aparatos hechos en Corea y vemos series de televisión estadunidenses en nuestras televisiones hechas en Japón. Somos fervientes seguidores del deporte europeo y leemos manga. Comemos spaghetti y bebemos vodka.

Pero eso sí, cada 15 de septiembre, se nos olvida todo eso y gritamos como idiotas “¡Viva México cabrones!” y nos ponemos nuestros sombreros y bigotes de Zapata, para que cinco minutos más tarde, volvamos a nuestra fiesta que nada tiene que ver con la independencia.

Como acto jurídico y político, el nacimiento de un país es un suceso trascendental en el ámbito local y mundial. Pero su naturaleza no se me hace como para festejarlo religiosamente, menos de maneras tan ridículas y chantajistas como la que los mexicanos acostumbramos.

Me pregunto cuántos de los que puntualmente prenden sus televisores o se presentan a alguna plaza pública, a las 11 de la noche, saben quiénes fueron Hidalgo, Allende, Guerrero (sí, sí sé: son estaciones del metro, ¿no?), Aldama, Ortíz de Dominguez, et al. A todos nos hicieron memorizar esos nombres desde la tierna infancia, ¿pero realmente sabemos cuál fue el papel de cada uno de ellos en las guerras de independencia? ¿Por qué gritar nombres de personas cuya obra y vida desconocemos? No digo que estos señores no merezcan ser celebrados, sino todo lo contrario. Solo para eso necesitamos antes recordar quiénes fueron, y eso va mucho más allá de sus nombres.

¿Qué más da? A pesar de todo, es cierto. La independencia sí es una mentira. Y no lo digo por McDonald’s y Burger King. Lo digo porque tenemos un gobierno que… bueno, ya sabemos quiénes son nuestros mandatarios (nota curiosa: el significado etimológico de “mandatario” no es persona que manda, sino persona que es mandada a hacer algo, así que de autoridad no deberían tener nada esos sujetos).

Por eso anoche no vi el famoso grito (ni el espurio ni el legítimo); mejor canté con Matthew Bellamy: “I’m out of hope and expecta-aations”. Y México como país debería cantar lo mismo. Tal vez ése sería un himno nacional más acorde con nuestra realidad (y que conste que el Himno Nacional Mexicano es una de mis canciones favoritas de toda la vida: tan bello es que no merece ser entonado por nuestra clase política).

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Confesiones de un trastornado mental #1

¡Aaaahh! (léase como suspiro*) ¡Cómo adoro ir al gimnasio! Hacer ejercicio, llevar a tu cuerpo hasta el extremo y liberar toda tu energía es una excelente terapia para aliviar tensiones e incluso emociones negativas. Y todo sin salir de la ciudad o exponerte a caerte de una montaña porque el arnés con el que rapeleabas se te rompió. De no ser por mi actividad gimnástica, no sé qué sería de mi vida. Probablemente el estrés me habría matado ya hace mucho tiempo. El fisicoculturismo inlcusive me ha ayudado a lidiar con depresiones al despejar mi mente, permitiéndome analizar mis problemas de manera más objetiva para así encontrar la solución adecuada a cada caso (obviamente tampoco hace milagros; no te va a curar del patetismo en un instante). Sin mencionar que la mitad de los textos que escribo son concebidos durante mis rutinas de ejercicio matutino, incluyendo éste.

Sin embargo, como todo en esta vida, tampoco es miel sobre hojuelas. La verdad es que lo que mencioné en el párrafo anterior es sólo un pequeño beneficio colateral de una enfermedad que padezco, llamada bulimia nervosa.

Pongamos las cartas sobre la mesa
"¡No mames we', este cabrón vomita todos los días para verse flaco!". ¿Ya pensaron eso verdad? Pues ni madres qué. Yo no le hago a eso, odio vomitar, y además la bulimia poco tiene que ver con dicha idea. Tal descripción equivale a definir al suicidio como "jóvenes que se disparan en la cabeza para llamar la atención". Porque ni la bulimia consiste en vomitar solamente, ni se hace con el fin de verse uno delgado. Ya no vean tanta televisión, neta.

La bulimia es uno de los tres trastornos de la alimentación más recurrentes (sin embargo no son los únicos), siendo los otros dos la anorexia nervosa y el desorden del comedor compulsivo, y los tres se encuentran con frecuencia ampliamente relacionados. El primero de ellos, y ciertamente el más famoso, se deriva a su vez del síndrome dismórfico corporal, en el cual el individuo percibe su propio cuerpo, o una parte de él, de manera distinta a como realmente es. En este caso, el sujeto se ve a sí mismo con un excesivo sobrepeso, provocándole ello una obsesión por adelgazar, tarea que conseguirá evitando ingerir comidas tanto como le sea posible. Es un camino muy efectivo para perder kilos, lamentablemente aun así es ineficaz, ya que no importa cuán esbelto llegue a ser el anoréxico, cada vez se verá más gordo en el espejo, incluso si en realidad se encuentra ya en los huesos. Lógicamente esto derivará en consecuencias fatales si no se frena a tiempo.

Los comedores compulsivos son todo lo contrario: debido a una situación de ansiedad (de ahí que se le considere un trastorno mental), cada comida que la persona consume es inmensa. De una sentada un comedor compulsivo puede ingerir hasta 2,000 kilocalorías (en comparación, una persona de unos 70 kg con un nivel promedio de actividad física debe ingerir al día unas 1,800-2,000 kcal por día). Además, como la ansiedad llega en cualquier momento, el impulso de comer sin parar también aparece sin avisar, pudiendo presentarse varias veces en un mismo día. Por supuesto, tal situación conlleva a una incontrolable obesidad que igualmente puede derivar en muerte. Y tal como sucede con la anorexia, el comedor compulsivo sufre: recordemos que las comilonas no se deben a antojos o hambre, sino a meros impulsos de ansiedad.

Y así es como finalmente llegamos a la bulimia. Ésta consiste en ser un comedor compulsivo "con conciencia y voluntad, pero sin medios correctos". Me explico: el bulímico es un individuo que de igual forma se mete al cuerpo cantidades exorbitantes de comida, mas apenas termina su ingesta un profundo sentimiento de culpa lo invade. El sentimiento es tan grande, que la persona se siente obligada a hacer algo para "compensar" (ésa es la palabra) su acto previo. No importa cuál sea la conducta compensatoria, el objetivo es evitar que el suceso traiga consecuencias en su cintura. Por eso digo que el bulímico es un comedor con conciencia.

A partir de aquí, los "síntomas" varían: el más común es por supuesto, provocarse el vómito, así el comedor se deshace de lo que consumió y como si nada hubiera pasado. Otro método más o menos común es el de purgarse, tomar un laxante para sacarlo todo por abajo.

Como podemos ver, la gente que padece bulimia no busca bajar de peso, sino simplemente no subir, y lavar sus culpas por haber comido en exceso y sin control. El problema es que, a diferencia de la anorexia que sí es "efectiva" y te hace bajar de peso, en el caso de vomitar o tomar laxantes, esto no sucede del todo. Cuando uno vomita sólo expulsa lo que está en el estómago; pero la comida, en cuanto llega a dicho órgano, comienza a ser absorbida y las calorías (que son la razón por la que comemos desde un inicio: el objetivo es obtener energía para vivir; la caloría para quien no lo sepa, es una medida de energía) ya están en proceso de ser envíadas al torrente sanguíneo -o a donde sea que tengan que irse-; uno sólo saca lo que de todos modos iba a expulsar más tarde en la defecación; en pocas palabras, provocarse el vómito sólo adelanta de manera dolorosa la expulsión de desechos, no consigue que uno se deshaga de todas las calorías ingeridas. Y lo mismo sucede al laxarse: uno simplemente acelera el proceso de expulsión de heces, las cuales no contienen las grasas o azúcares que previamente nos empacamos y que son las que nos hacen engordar (a menos que la purga sea al instante para no dar tiempo al estómago de comenzar a absorber los nutrientes de la comida). O sea que la mayoría de los bulímicos son, aparte de enfermos, pendejos (sin ofender XD). Por ello es que, créanlo o no, la mayor parte de las personas con bulimia tienen sobrepeso también, y en los mejores casos, tienen un peso normal, pero no son flacos. Aunque usted... ya sabe lo que sigue, complete la frase.

¡Ah (esta vez léase como exclamación, por favor)! Pero como dicen que el ejercicio quema calorías y ayuda a bajar de peso, hay pacientes que compensan sus tragazones mediante el ejercicio. Como la actividad física SÍ quema calorías, debe funcionar para que el comelón no suba de peso después de echarse diez taquitos al pastor con dos litros de refresco. ¡Bingo! Ahí es donde entro yo.


Son Goku, el más famoso bulímico del mundo sin lugar a dudas

El misterioso caso de la banana bulímica
En mi personal situación, como previamente mencioné, yo solía ser una persona obesa. Siendo ya delgado, tuve una oclusión intestinal (me parece que eso ya también lo he escrito con anterioridad; la historia con detalles tal vez la relate aquí en un futuro) que me dejó diez días en cama, durante los cuales, debido a mi enfermedad (mis intestinos no funcionaban: literalmente no era yo capaz de digerir comida), no podía probar un solo bocado; vamos, ni un triste sorbo de agua podía pasar a través de mi garganta so viaje todo pagado a la tumba.

A mi situación debo agregar que en esos días me había vuelto un esqueleto andante (pesaba 51 kg, cuando para mi edad, sexo y estatura, debo pesar al menos 53), por lo que tras haber sido dado de alta, los médicos me "recetaron" unos tacos de carnitas y bolsitas de cacahuates japoneses para subir de peso. Fui envíado al nutriólogo para subir de peso. Hágame uste'l favor.

Analicemos:
-Una semana y media sin probar bocado. Cuando salí del hospital lo primero que dije fue: "¡¡Maldita sea, quiero comer!!"
-Necesitaba subir de peso. Entre más comiera, mejor.

Así es, después de eso me tiré a la cerdez sin que nadie pudiera detenerme (y es que mi metabolismo era tan maravilloso que ganar 5 kg me tomó al rededor de cinco meses comiendo a lo bestia). Una vez que llegué a mi peso ideal**... ¡Ups! ¿Cómo meto freno? El trauma del hospital me había convertido en un comedor compulsivo.

Con mi antecedente, me daba pavor volver a tener sobrepeso. Pero no podía dejar de comer por más que lo intentara. Y no quería ponerme a vomitar ni laxarme. Eso no es para mí. No iba a ser un triste bulímico más. Meterse el dedo es para maricas. Así que tomé la muy madura decisión de llevar una vida más "saludable" mediante el ejercicio. De ese modo no me convertiría en una víctima de este trastorno, sino en un atleta que se cuida y lleva una vida sana pero disfrutando los placeres -culinarios- de la vida, ¿no es así?

Mi vida con la señorita B.
Desde entonces tengo esta costumbre, pero en algún momento generé un patrón consistente en que los días que más comía, hacía más ejercicio. Llegué a comprarme una escaladora elíptica, eléctrica para medir las calorías quemadas en el ejercicio y hacerlas coincidir con las que ingiriera (lo cual me ha convertido en un experto a la hora de recitar de memoria la tabla nutrimental de muchos alimentos). Eso ya no es sano. Esa conducta, aquí y en China, es bulimia. ¡Chín, ya me cayó el chahuistle! Cuando mi escaladora se descompuso (comía yo tanto en aquel entonces que para compensarlo tenía que usar el aparato durante casi dos horas diarias) me volví loco.

Fue por ello que opté por ir al gimnasio. Lo cierto es que aunque me costó trabajo, pude resignarme a dejar de contar calorías y simplemente hacer mi mejor esfurezo. Actitud que me ha traido buenos resultados, pues me siento más relajado y aunque sigo comiendo un chorro, no subo -casi- de peso; en mi defensa puedo decir que actualmente es rara la vez que como por impulso: como simplemente como porque amo comer (y qué rico es hacerlo sin sentir culpa al final), y hago ejercicio por placer, sin presionarme y preocupándome más por mis músculos y por entretenerme que por compensar calorías. Si bien es cierto que ocasionalmente llego a padecer recaídas, éstas son escasas. Cosa curiosa, actualmente como más que cuando estaba hecho una ballena, por increible que parezca.

¡Buen provecho!
Ahora lo saben, si conocen a un fisiculturista, lo más probable es que se trate de un bulímico "culto" (o bien de un vigoréxico, pero eso se cuece aparte), así que en cuanto se encuentren con uno, huyan y cuéntenselo a quien más confianza le tengan. Yo por lo pronto, ya hice mi rutina de hoy y como desayuné ligero, todavía tengo el derecho de atascarme en la comida. Y da la casualidad que los miércoles se pone por aquí un tianguis en el que venden unos huaraches y unos pies (pronunciése "pay's") muy sabrosos (cuando gusten les invito uno). De modo que ya me voy a comer. Con permisito dijo Monchito.




*Récord parentético: apenas una palabra en mi escrito y ya coloqué un paréntesis. ¿En qué habíamos quedado?...

**El rango de peso "normal" para un adulto joven de sexo masculino con una estatura de 1.61 m, es de 53 a 65 kg; los médicos me recomendaron llegar a los 57-58, y hoy peso 60.

lunes, 31 de agosto de 2009

Wake me up when September starts

Agosto está por terminar. Y vaya que fue un mes agitado: la primera quincena constituyó mis mejores días desde octubre-noviembre del año pasado, para dar paso a mi peor semana desde enero y finalmente terminar el mes de manera más o menos tranquila, reponiéndome del ajetreo de las tres semanas previas; inicié mi onceavo semestre en la Universidad cuando no debía iniciar nada más que mis trámites de titulación e hice mi primera compra en ebay (un Nintendo DS. Yay! Después de año y medio por fin recuperaré mi amada consolita); en el aspecto creativo no me puedo quejar: 12 entradas en este blog (el pequeño paréntesis no cuenta; a cambio, puedo decir que además de esas 12, tengo 3 entradas potenciales en borrador que no pude terminar), todas bastante variadas: análisis musical, anécdotas, intentos de periodismo, sátira y crítica social, autocrítica (con su debida autoparodia), y hasta un cuento medio viajado ("una historia porno con buenas vibraciones", la llamó alguien por ahí, cuando mi intención original era hacer una tragicomedia surrealista). Con todo, el mes más fructífero del año, por lo que en retrospectiva, es el mejor mes (las caídas, si sobrevives de ellas, son un punto extra, así que mi crisis de hace dos semanas es parte de lo bueno del mes también) que he tenido.

Y lo que viene. Septiembre siempre ha sido un mes lleno de cambios y momentos trascedentes en mi vida, para bien o para mal. He aquí un sumario de lo que mis memorias conservan:

El 9 de septiembre de 1999 (9-9-99) cometí la más grande idiotez que jamás he hecho, tanto que a una década de distancia (¡en una semana se cumplirán diez años!) aún me da demasiada vergüenza para mencionarla explícitamente, pero aquella pendejada abrió una caja de pandora; prácticamente ese día comenzó mi adolescencia.

En septiembre de 2003 los eventos que se desarrollaron al entrar a 6to de prepa me pusieron en camino a la madurez; fue allí cuando me convertí en quien hoy soy moralmente, podría decirse.

En 2004 descubrí que cierta persona era demasiado valiosa para mí cuando me demostró que éramos amigos de verdad y no simples "cuates" de la escuela, y esa persona sería prácticamente el punto focal de mi vida durante los siguientes años.

En 2006 mis dos mejores amigos y yo terminamos metidos en una cadena de líos tan enredados que no sé cómo es que salimos vivos de todo ese desastre. De hecho, uno de nosotros no sobrevivió a dicha catástrofe...

Para 2007, septiembre fue el mes en que mi familia se hizo cachitos. y según dicen las malas lenguas, todo fue por mi culpa. Quizá tengan razón, considerando que yo corrí a mi papá de la casa, pero es que era lo más sano. De ello derivó otra de mis trágicas aventuras.

Y en 2008, luego de más de un año en pleito con mi madre, pude hacer las pases con ella y una semana después tuve un sueño que me impulsó a tomar una decisión que desembocaría en lo que anteriormente mencioné sobre octubre y noviembre como mis momentos de mayor estabilidad y satisfacción en mucho tiempo.

Para este año, aunque obviamente todavía no tengo idea de que sucederá en mi vida, al menos ya veo un par de buenos augurios venir: este mes aparecerán dos videojuegos que he deseado y esperado por un largo tiempo: el 9 de septiembre (9-9-9... ¿Otra vez esa fecha?) sale a la venta The Beatles: Rock Band, con el que podré hacer realidad mis sueños pubertos de ser George Harrison y hacer coritos en "And your Bird Can Sing" con una guitarra Rickenbacker en mis manos); y el día 12 verá la luz del sol (naciente) Pokémon: HeartGold and SoulSilver Versions, remakes de mis juegos favoritos de la serie. Y claro, en estas semanas recibiré en la puerta de mi casa mi añorado DS de edición especial de Zelda (es dorado y con el símbolo de la Trifuerza grabado en la cubierta). O sea que no mames, septiembre va a estar bien-pero-bien-bueno.

Claro, sé que no tengo dinero para comprar los juegos que mencioné, pero al menos podré -espero- rentarlos, o si no, ya de perdida verlos en acción en alguna tienda Game Planet en la que los tengan en exhibición. ¡Ya sé! pediré empleo en una de esas tiendas, así cuando no haya gente lo jugaré yo mismo (insertar risa maligna)...

En conclusión, el mes de septiembre siempre ha sido dinámico y lleno de cambios en mi vida. Podríamos decir que, como en los libros de Harry Potter, septiembre marca el comienzo de mis aventuras, es mi verdero año nuevo. Así que no puedo esperar las sorpresas que me depara este año.

Y como es año nuevo para mí, he aquí mis propósitos bloggeros:
-Prometo dejar de hacer alusión (o peor aún, mencionar expresamente) a The Beatles, Bob Dylan y Pokémon a la menor provocación.
-Me comprometo a dejar de insertar cada dos renglones comentarios entre paréntesis que sólo alentan el paso de la lectura.

¡Feliz año nuevo!

lunes, 24 de agosto de 2009

Sólo un solitario

Lamentablemente la gran mayoría de las personas que no vivieron su juventud en los años 50's o 60's lo único conocen de Roy Orbison es la canción "Oh, Pretty Woman", aparecida en la castrosamente cursi película Pretty Woman de 1990, protagonizada por la inefable Julia Roberts; razón por la cual justificaría que mis contemporáneos detesten la cancioncita y con ella en mente se nieguen a escuchar más de este señor.

Empero, el que dicha conducta sea justificable no significa que sea buena. Porque se están perdiendo de mucho estas personas. Actualmente, todos asociamos a Orbison con esa canción, pero hasta antes de la mencionada cinta, ni siquiera era su rola más famosa. Tal honor muy probablemente vaya para "Only the Lonely".


Si algo tienen en común estas dos canciones es que sutilmente van más allá del tópico amoroso para caer en los (en aquellos tiempos) desconocidos temas de la soledad personal y la vulnerabilidad que ella provoca; quizá por ello siempre se ocultaba tras unas gruesas y oscuras gafas que hacían de su mirada un completo misterio. En Only the Lonely, el cantante se muestra como un outsider que hace un llamado a la gente solitaria, argumentando que sólo ellos podrían comprenderlo: "Only the lonely know the way I feel tonight/Only the lonely know this feeling ain't right". En Oh, Pretty Woman, el personaje de la canción expresa sentirse solo, y considera que, a juzgar por la apariencia de la bella mujer, ella podría, a pesar de su belleza, sentirse sola también, y es ésa precisamente la razón que lo hace sentirse atraído por ella: "Are you lonely, just like me?", le pregunta tímidamente.

Vaya drama el que Roy compuso cuando en realidad, la historia detrás de la canción es mas bien frívola: el cantante se encontraba en Nashville con su amigo y colaborador, Bill Dees, platicando. La conversación fue interrumpida por su mujer, Claudette, para avisar que saldría a dar la vuelta; el atento marido le preguntó si llevaba dinero, y antes de que pudiera responder, Dees exclamó: "Una mujer bonita nunca necesita dinero". La frase "pretty woman" le gustó y de ahí salió la composición.

La verdadera Voz
Y con qué sentimiento cantaba además. Su voz era, se los juro por la virgencita santa, más potente que la de cualquier cantante (menos Freddie Mercury: él está más allá del bien y del mal) que se puedan imaginar. Bono, Robert Plant, Roger Daltrey, James Hetfield, David Bowie... incluso sus contemporáneos Elvis Presley y Frank Sinatra la hecían los mandados a la hora de echarse sus gorgoritos. Y ya que mencionamos al llamado rey del rock, les diré que el propio Elvis lo consideraba la mejor voz de su época. Sin mencionar que, a diferencia del rey, Roy componía su propio material y hasta tocaba la guitarra muy bien (escúchese si no, los licks que el maestro nos regala en canciones como "Ooby Dooby" o "Mean Woman Blues"), a pesar de que sus canciones vez contenían solos.

¿No que no soy sexy?

Cuenta Paul McCartney que "Please, Please Me", la primera canción de los Beatles que tuvo éxito, fue inspirada por Roy Orbison, y dice también la leyenda que en alguna gira por Inglaterra, él fue telonero de los Beatles; abrió su show y cuando los fab four salieron al escenario, los fans (y estamos hablando de los fans británicos ardientes de Beatlemanía en 1963) comenzaron a gritar "We want Roy!!" El hombre regresó para un encore y costó bastante trabajo poder sacarlo del escenario, mientras los Beatles contemplaban lo que sucedía totalmente atónitos, desde el backstage hasta que finalmente, los mismos Lennon y McCcartney lo jalaron de los brazos para evitar que volviera al escenario, después de ¡catorce encores! Al año siguiente, en América, los cuatro de Liverpool fueron teloneros de Roy Orbison (lo cual los salvaba de preocuparse por que Roy se extendiera en sus actuaciones).

Prueba irrefutable de su influencia sobre los Beatles

Roy Orbison es, les guste o no, una gran influencia para la música contempóranea. Podríamos encasillarlo en el género de las baladas, pero lo cierto es que hasta el rudote del Jefe Springsteen lo idolatra y le rinde homenajes cada que puede. Incluso aceptó gustosamente someterse a ser un simple músico de acompañamiento en el concierto especial A Black and White Night (1987), en el que además de Bruce, se ponen a la orden del señor de las gafas oscuras personalidades de la talla de k.d. lang, Tom Waits y Elvis Costello, por mencionar a algunos. Por cierto que ese concierto no tiene madre, juro que si me lo piden, les regalo una copia del DVD.

En el mismo tenor, Bob Dylan decía al respecto: "Con Roy Orbison no sabes si estás escuchando mariachi u opera. Cantaba como un criminal profesional... su voz era tan grande que podía contener un cadáver, siempre dejándote murmurando: '¡No lo puedo creer!'". Lo cual me recuerda, lo último que hizo el buen Roy fue compartir grupo con Dylan y el Beatle Harrison en la banda The Traveling Wilburys, en cuyo álbum debut cantó la gigantesca balada Not Alone Anymore. Sí, otra vez la soledad.

El camino hacia las (melancólicas) mieles de la fama
Originario de Vernon, Texas, Roy Kelton Orbison (nacido el 23 de abril de 1936) vivió una infancia más o menos dura: un accidente de trabajo de su papá envió a su familia al pueblo de Wink, que Orbison describiría más tarde como un lugar triste y desolado. Sus ojos fueron atacados por la ictericia, enfermedad que dio a sus un color amarillento lo cual, en adición a su extrema miopía, le ató de por vida a un par de enormes y gruesas gafas. Esta situación lo volvió un niño inseguro y molesto con su apariencia.

El pequeñuelo se inició en la música a los 6 años cuando su padre le regaló su primera guitarra. Influenciado por la música country, el niño se echó a cantar como pudo. Durante la década de los 40's, el niño prodigio consiguió algunas actuaciones para una estación local de radio y terminó teniendo su propio programa.

Ya en la adolescencia, Roy y sus amigos fundaron The Wink Wenkerners, agrupación que se limitaba a tocar standards de country y nada más. A este intento le siguieron los Teen Kings, en el que Roy y compañía incursionaron en el rythm & blues y el rock and roll, en un intento por emular al rey Elvis.

A diferencia de su primer grupo, los Teen Kings gozaron de cierto éxito y consiguieron grabar, de manera casera, la canción Ooby Dooby. En un encuentro con Johnny Cash, el hombre de negro le sugirió probar suerte en los estudios Sun donde el legendario Sam Philips había producido a los propios Presley y Cash. Y para su fortura, a Philips le agradó Ooby Dooby y regrabó la canción con mejor calidad de sonido y la envió a las estaciones radiofónicas con la publicidad debida.

En vías de grabar un álbum tras el inesperado éxito Ooby Dooby y los sencillos que le siguieron, los Teen Kings se separaron y Roy Orbison se quedó solo. Buscó dedicarse a la composición exclusivamente y escribió la canción "Claudette" (inspirada por su esposa obviamente), la cual fue rechazada por el mismísimo Elvis Presley. La canción terminó siendo grabada por los Everly Brothers y fue arrumbada en un lado B.

Decepcionado de su mala fortuna en Sun, el novel músico abandonó la casa discográfica y probó suerte en RCA, donde no consiguió ser firmado. Acabó en la disquera Monument Records; en ella grabó temas como "Paper Boy" y "Pretty One", sin éxito alguno. Hasta que conoció en esa empresa a Joe Melson, con quien comenzaría a trabajar en conjunto. La dupla produjo "Uptown" y las cosas comenzarían a mejorar a partir de este punto.

Ya en 1960, luego de un arduo trabajo, la pareja Orbison/Melson consiguió escribir "Only the Lonely". Ofrecieron la pieza a Elvis y a los Everly Brothers de nuevo, y ninguno la aceptó. Así que Orbison se animó a grabarla él mismo. La canción era exigente en el apartado vocal, pero Roy se la rifó con un memorable falsetto, elemento poco usado en el rock hasta entonces. ¿El resultado? ¡El éxito!

Después de eso, Roy grabó su propia versión de Claudette y de ahí en adelante, todos los sencillos que lanzaba fueron éxitos seguros. "Runnin' Scared", "In Dreams" (otra clásica), "Crying", "Leah", y finalmente, la hoy célebre Oh, Pretty Woman en 1964, marcando el pináculo de su carrera.

Cuesta abajo
Sin embargo, a pesar de todo esto, el mito de Elvis y la exorbitante fama de los Beatles terminaron por opacar a Roy quien, después de una muy fructífera carrera entre los años de 1960 a 1964, se estancó ante las innumerables tragedias que lo asediaron.

Para esos tiempos, Orbison comenzó a tener problemas con Claudette que los llevaron al divorcio en noviembre de 1964; para el siguiente año se reconciliaron pero en 1966, un accidente en motocicleta la mató el 6 de junio (6-6-66, cosa curiosa).

De vuelta al trabajo, Orbison filmó la película The Fastest Guitar Alive, que fue un fracaso rotundo. Posteriormente, un incendio dejó a Orbison sin hijos.

Roy no sólo perdió a su familia, sino también su creatividad: sus siguientes trabajos se limitaron a hacer covers que fallaron y terminaron por hundir a Roy Orbison quien en plena época psicodélica no tenía ya nada que ofrecer. Así, quedó convertido en un completo desconocido para la década de los 70's, a pesar de que durante dicho decenio (3 palabras seguidas con D... ¿dónde he leído eso antes?) artistas como Bruce Springsteen y Emmilou Harris grabaron composiciones suyas con respetable éxito.

Muerte y resurrección... o al revés
Después de un largo periodo de oscurantismo, en 1987, el director David Lynch utilizó la canción In Dreams (Orbison se negó insistentemente, pero Lynch no hizo caso de todos modos) en su película Blue Velvet. En ella, la canción, más que un mero fondo musical, es verdadero motiff al ser el objeto de la obsesión de uno de los personajes, el villano Frank Booth (Dennis Hopper) quien en una de las escenas cumbres, da una golpiza al protagonista mientras la canción se repite incesantemente.

Esta escena (ciertamente no fue cualquier escena, considerando el culto que se creó alrededor de la cinta) fue suficiente para poner la canción en las mentes del mundo de nuevo, haciendo renacer la carrera de Roy. Orbison fue inducido al Salón de la Fama del Rock and Roll por Bruce Springsteen y se organizó el famoso concierto Black and White Night del que ya les hablé.

Entre tanto reconocimiento público, el cantante supo que era momento de volver. En 1988 se metió al estudio de grabación para concebir su gran álbum de retorno, de la mano del ex-líder de Electric Light Orchestra, Jeff Lyne, como productor. Durante un receso en las grabaciones, George Harrison (quien también estaba reviviendo su carrera en ese periodo) pidió a Jeff Lyne que le ayudara con una canción que estaba escribiendo, y ante el compromiso de Jeff con Roy, George lo invitó a que se uniera y cantara en la canción. Después se unieron Tom Petty y Bob Dylan y así, fruto de la casualidad, nacieron los Traveling Wilburys.

¡Los compas pesados!

El nuevo grupo debutó con el album Volume 1 que fue aclamado universalmente y el video de "Handle with Care" se transmitía por todos lados. La canción, contrario a lo que Orbison nos tenía acostumbrados, era bastante alegre. Roy continuó, bajo el mismo tenor, las grabaciones de su propio álbum: nada de canciones de amor desolado. Para ello, don Roy (ahora con 52 años) se hizo de colaboradores que le echaran la mano en las letras. Ni más ni menos que Bono, Tom Petty y Elvis Costello fueron quienes se sumaron al llamado para contribuir al retorno del rey. El álbum quedó listo en noviembre de 1988 y se acordó que aparecería el próximo año, para no competir con su otro disco en tiendas (el de los Wilburys).

Y así, días antes de que el video para "End of the Line" de los Traveling Wilburys comenzara sus grabaciones, Roy Orbison murió de un paro cardiaco el 6 de diciembre de 1988. Cuando Mistery Girl apareció (el 7 de febrero de 1989), las ventas fueron estratosféricas, llegando a los primeros lugares de popularidad. Volume 1 y Mystery Girl coincidieron en el Top5 de Billboard, logrando así Roy Orbison ser el primer artista desde Elvis Presley en tener dos álbumes póstumos en el Top5 simultáneamente.

Algo que me llama mucho la atención es el hecho de que durante su estancia en los Traveling Wilburys, todos los músicos utilizaron un pseudónimo. El de Roy Orbison fue Lefty Wilbury. "Lefty" quiere decir zurdo, pero left es también la forma pretérita y el participio del verbo "leave", cuya traducción podríamos asentar como "dejar", "abandonar" o "irse". De ese modo, Lefty Wilbury fue el Wilbury que se nos fue, el que nos dejó, como si Roy supiera que sus días estaban contados...

It's Over
Y así como vino, Roy Orbison desapareció: repentina pero sigilosamente. No más hombre solitario, no más amores abandonados. Sin Roy Orbison, una parte de los más profundos sentimientos de la música ha desaparecido. Los solitarios nos hemos vuelto a quedar solos.