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miércoles, 25 de agosto de 2010

Porque yo también puedo ser MUY MARIANO

The sun doesn't go down,
it's just an illusion caused by the world
spinning 'round


¡Estúpido tránsito! Mientras venía camino a casa redacté en mi mente una hermosa reflexión sobre cómo a pesar de lo dura que pueda ser la vida, siempre hay luz al final del tunel, sin importar cuán largo y oscuro sea éste. Lamentablemente el autobús se quedó atorado una hora en la autopista México-Pachuca y pasó tanto tiempo que para cuando llegué a mi hogar, el pensamiento se había ido.

En fin, no se me achicopalen (¿si no quién me va a aconsejar a mí cuando haga mis berrinches emo?). Como alguna vez alguien me dijo, las cosas pasan por algo, y aunque usualmente no concuerdo con dicha frase, estoy cierto de que todo en la vida tiene consecuencias, y a veces sorpresivamente, las consecuencias aparejadas luego de una tragedia pueden derivar en algo bueno, por lo que tal vez aquella frase no sea tan descabellada; como dice la cita al inicio de este pensamiento, el sol no baja, es una ilusión causada por el girar del mundo. Es decir, no todo es lo que parece: el rompimiento de una pareja puede conllevar al nacimiento de una  hermosa amistad, la muerte de un anciano puede garantizar la vida de una niña. Es un trato justo, ¿no? Al caernos, el simple hecho de ponernos de pie significa que ya hemos aprendido algo (en este caso, a levantarnos), suficiente para decir que a final de cuentas, nos hicimos mas fuertes y crecimos como personas, ¿no?

Es bueno llorar una vez para desahogar nuestros sentimientos y sacar las tensiones, mas en cuanto la terapia haya finalizado, es hora de secar nuestras lágrimas y dirigir a la vida una cínica pero sincera sonrisa, dispuestos a enfrentar nuestro problema. Porque pocas cosas tan chingonas en el mundo como decir con satisfacción: "Yo sobreviví a esto". Así que por favor, escurran sus lágrimas y sonrían, que el mundo no se ha acabado, chingá.

Buenas noches.

miércoles, 7 de julio de 2010

7

Probablemente el más viejo rockstar en activo sea Ringo Starr de los Beatles (no me meto con B.B. King o John Mayall porque aunque pioneros, técinamente ellos no tocan rock ), siendo el único nacido en la década de los 1930's, habiendo visto la primera luz el 7 de julio de 1940 (así es amiguitos, la década de los 30's abarcó del 1 de enero de 1931 al 31 de diciembre de 1940). Así es, hoy el buen Ringo es el primero del club en llegar vivito y coleando a los siete decenios de vida, lo cual el muy canijo celebra yéndose de gira con su All-Starr Band. Sin más que decir, felicito hoy al más simpático de los ex-fab four. ¡SALUD!

Now I'm only SEVENTY, and all I wanna do is drink my tea! Hey!

jueves, 18 de febrero de 2010

Primer aniversario!!

Yay!!! Un año bloggeando!!!!

Soy un chingón!






Por cierto, para celebrar el primer aniversario, abrí una nueva sucursal de este blogsito... ¡ahora en inglés! Deséenme suerte en el mundo angloparlante.

sábado, 30 de enero de 2010

Cortando el centeno

Chale!! Que se nos muere J.D. Salinger!

Para quienes no lo sepan, me refiero al autor de El Guardian entre el Centeno (The Catcher in the Rye), obra que todos conocemos pero que nadie ha leído (incluyéndome a mí mismo, ¿para qué hacerme pendejo?). ¿La razón? Porque Harvey Lee Oswald llevaba un ejemplar de este libro cuando se echó a John Kennedy, al igual que Mark David Chapman cuando asesinó a John Lennon, entre otras controversias asociadas a esta publicación. ¿Tenebroso, no?

De un modo u otro, este libro fue polémico por sí mismo gracias a su lenguaje vulgar, su supuesto fomento a la promiscuidad y el cuestionamiento a los valores americanos tradicionales además de contener referencias homosexuales; estamos hablando de una novela que retrata la soledad y alienación de un adolescente en una época en la que éstos eran temas taboo (el libro fue publicado en 1951). Hasta antes de la segunda mitad de los años 50's, la adolescencia prácticamente no existía: uno pasaba de ser niño a ser adulto (tradiciones como el famoso bar mitzvah judío dan cuenta de ello) sin que hubiera un puente que le permitiera al individuo prepararse para dicha transición. En ese sentido, la liberación juvenil que se dio a partir de esa época fue un considerable cambio en la ética social y la percepción de la persona, y podríamos considerar e El Guardián entre el Centeno como pionero de esta serie de transformaciones.

Así, J.D. Salinger se convirtio en un iconoclasta y en una figura cumbre del siglo XX, figura que el pasado 27 de enero perdimos. Tenía 91 años (nació el 1 de enero de 1919).

Y como así funciona este mundo, los artistas muertos valen más, la muerte hace la leyenda y de la leyenda surge la inmortalidad, puedo decir con toda seguirdad que a partir de hoy Salinger se consagra en el panteón de la literatura universal y que las ventas de esta novela y de otros trabajos suyos se dispararán en las próximas fechas. Es más, ya estoy considerando comprarme una copia del libro (en realidad, quise leerlo desde que era niño, pero nunca le di prioridad; supongo que éste es un buen momento).

Aunque su obra cumbre es una novela, a Salinger lo que más se le daba eran las historias cortas, usualmente punlicadas en la revista The New Yorker. Para los potenciales compradores del nuevo difunto, he aquí algunos de sus trabajos más notables: Nine Stories (1953), Franny and Zooey (1961), Raise High the Roof Beam, Carpenters and Seymour: An Introduction (1963) y Hapworth 16, 1924 (1965). Si encuentran uno, no sean gachos y rólenlo.


Descanse en paz.

jueves, 7 de enero de 2010

La muerte del sobreviviente

¿Quién puede decir "Yo sobreviví a un bombardeo"? Pocas personas, me imagino. ¿Y si a esto añado que me refiero no a una bomba convencional, sino a una bomba nuclear? Los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki en 1945 dejaron miles y miles de muertos, todos y cada uno de los sobrevivientes en cada cuidad la libraron de milgaro. Ahora bien, después de algo así, se pude más todavía? ¿Quién sobreviviría a DOS bombardeos atómicos?

ÉL.

Tsutomu Yamaguchi, nacido el 16 de marzo de 1916, originario de Nagasaki, trabajaba para la compañía Mitsubishi cuando fue enviado a Hiroshima a un viaje de negocios en 1945, donde pasaría el verano. Se encontraba todavia en dicha ciudad el día 6 cuando sucedió. El avión B-29 Enola Gay dejó caer una bomba atómica llamada Little Boy sobre el centro urbano. Al rededor de la tercera parte de la población murió instantáneamente.

Yamaguchi milagrosamente se encontró entre aquéllos que vivieron para contarlo, si bien sufrió de heridas multiples. Al dia siguiente regresó a su lugar de residencia, Nagasaki, sólo para que tres días más tarde, durante su jornada laboral, un segundo avión dejara caer otra bomba, repitiéndose la tragedia de Hiroshima. Una vez más, el hombre sobrevvivió, esta vez sin un solo rasguño. Curiosamente, las dos ocasiones, se encontró a 300m aproximadamente, del punto en el que el proyectil hizo contacto.

Oficialmente 165 personas fueron efactados por los dos bombardeos. De todos ellos, Yamaguchi fue el único que sobrevivió, razón por la cual el gobierno de Japón le hizo el reconocimiento público en marzo del año pasado. Eso es lo que se llama ser fuerte... y tener extrema buena suerte. Y a pesar de todo, el hombre pudo llevar una vida pelna y longeva. Falleció hace apenas unos días, el pasado 4 de enero, de cáncer en el estómago; y tan solo un par de semanas atrás, James Cameron (ahora que está de moda de nuevo gracias a Avatar...) platicó con él sobre un futuro proyecto de hacer una película sobre los bombardeos. Nada mal para alguien que sobrevivió a dos bombardeos nucleares hace 65 años.

Descanse en paz.

Para no salirnos del tópico, ¿alguien ha visto el manga/anime Barefoot Gen? Aunque se trate de animación, es una de las más gráficas y perturbadoras experiencias visuales sobre estos acontecimientos (gracias a Keiji Nakazawa), aquí les paso una muestra:

Veggie Awards: los felices ganadores de la preciada BANANA DE ORO!!!


Como lo prometí, se acabó la temporada navideña y con ella el período de votación para los Veggie Awards 2009-2010. Si votaste, gracias, si no no, ps ya ni pex. Aquí están los ganadores, pa' que no digan que hubo mano negra, pueden contar ustedes mismos los votos en la entrada original; si me equivoqué en el conteo, acepto -y agradezco- las correciones.

Para ahorrarnos espacio y no ser redundante, sólo mencionaré a los ganadores:

MÚSICA

Canción del año
Black Eyed Peas: I Gotta Feeling

Disco del año
Muse: The Resistance

Artista del año
Empate entre Muse y Susan Boyle

Peor disco del año
Miley Cyrus: Party in the USA

Peor canción del año
Lady Gaga: Pokerface

Los sobrevalorados del año
Lady Gaga


CINE

Película del año
Up (LOL sorry)

Peor película del año
Dragonball Evolution

TELEVISIÓN

Serie del año

House, M.D. y Californication

VIDEOJUEGOS

Mejor juego del año
New Super Mario Bros. Wii

Peor juego del año
Wii Fit, a petición del Chos

VIDA BLOGGERA

El blog del año
Manifestaciones Esquizoides (pinche Gaby, arrasaste cabrón!)

Entrada parentética del año
Esa silueta en la ventana

VIDA POPPEREZCA

Personaje del año
Empate entre Alex, Dany y Steyss (los jueces se disculpan por la omisión en las nominaciones)

El evento del año
Llegué vivo al 2010 y se joden!

VIDA REAL

El hombre del año
Super Oba-Man


Los sobrevalorados del año
Todos, me vale

La vergüenza del año
Cárstens y el ataque de la influenzia asesina

Los que se nos fueron (ésta no era para votar, era un mero reconocimiento XD)
-Mi tía Lulu –enero 8
-Ricardo Montalbán –enero 14
-Mario Benedetti –mayo 17
-Farrah Fawcet –junio 25
-Michael Jackson –junio 25
-Allen Klein –julio 4
-Les Paul –agosto 13
-Patrick Swayze –septiembre 14
-Mercedes Sosa –octubre 4
-Claude Lévi-Strauss –octubre 30
-Antonio de Nigris –noviembre 16
-Roy Disney –diciembre 16
-Brittany Murphy –diciembre 20

Si murieron más celebridades en los últimos 11 días del año, sorry, pero igual se les extrañara.

Felicidades a los ganadores, que de seguro les ha de valer madres o ni enterados han de estar de que un wey que no tenía anda que hacer led dirigió estos reconomicimentos. Pero igual, felicidades, se han ganado la Banana de Oro.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Veggie Awards 2009-2010: nominaciones

El año se acaba y con él, dicen, la primera década del siglo XXI y del tercer milenio. Lamentablemente, para quienes piensan eso, déjenme decirles que el calendario gregoriano (que es el que nos rige), comienza en el año uno, no en el año cero (del 1 a.C pasa al 1 d.C., sin año 0 en medio). Si sabemos un poco de matemáticas, recordemos que una década consiste en 10 años, un siglo consta de 100 años y así sucesivamente. Ahora préstenme sus dedos y cuenten detrás de mí:
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

¿Lo ven? Si la primera década de la era cristiana comenzó en el año 1 y duró diez años, su tiempo de vida fue del 1 de enero de 1 al 31 de diciembre de 10, y la siguiente década dio inicio en el año 11. Siguiendo el patrón, cada decenio, centuria y milenio comienza en los años 1, no en los años 0: el siglo XXI y el tercer milenio comenzaron en 2001, no en 2000, y la presente década terminará en 2010, no en 2009.

Desahogado el trauma de fin de década, puedo relajarme: esto significa que no tendré que hacer un recuento de lo mejor y lo peor de la década, sino de lo más destacable del año nada más. Ya el próximo diciembre si me da la gana veré cómo me las arreglo con el verdadero cambio de década (cuando ya nadie se acuerde de eso). Mientras tanto, demos marcha con las nominaciones de los Veggie Awards 2009-2010 para “reconocer” lo más “reconocible” (LOL a mí mismo) de este peculiar periodo (al menos para mí lo fue) en los ámbitos que más afectan mi vida (la lista es completamente subjetiva):

MÚSICA

Canción del año
-Black Eyed Peas: I Gotta Feeling
-Muse: United States of Eurasia
-Bob Dylan: Beyond Here Lies Nothin’
-The Flaming Lips: Gemini Syringes
-Shakira: La Loba/She Wolf
-Lady Gaga: Paparazzi

Disco del año:
-Bob Dylan: Together Through Life
-Katy Perry: MTV Unplugged
-The Flaming Lips: Embryonic
-Muse: The Resistance
-Elvis Costello: Secret, Profane & Sugarcane
-Lamb of God: Wrath
-Tori Amos: Abnormally Attracted to Sin
-Mika: The Boy Who Knew Too Much

Artista del año:
-Bob Dylan
-Elvis Costello
-Susan Boyle (la ruca de Britain’s Got Talent)
-Tori Amos

Peor disco del año:
-Miley Cyrus: Party in the USA
-Bob Dylan: Christmas in the Heart
-Greenday: 21st Century Breakdown

Peor canción del año:
-Lady Gaga: Pokerface
-Michael Jackson: This is It
-Voces Nocturnas: Lalamantra

Los sobrevalorados del año:
-Greenday
-Lady Gaga
-Miley Cyrus
-Paul McCartney y sus necrófagos compinches
-U2 360º

CINE

Película del año:
-Up
-Up
-Up
-Up

Peor película del año:
-Transformers: Revenge of the Fallen
-Harry Potter and the Half-blood Prince
-Coraline (¡sí, me decepcionó!)
-Dragonball Evolution

TELEVISIÓN
Serie del año:
-Total Drama Island/Total Drama Action
-House, M.D.
-Desperate Housewives
-Californication (no la he visto, pero es pa' complacer a Charro Negro)

VIDEOJUEGOS

Mejor juego del año:
-New Super Mario Bros. Wii
-The Legend of Zelda: Spirit Tracks
-The Beatles: Rockband
-Batman: Darkham Asylum

Peor juego del año
-No sé… ¿salió alguno de “Cooking Mama” este año?

VIDA BLOGGERA

El blog del año
-Cerca del Fuego
-Manifestaciones Esquizotípicas
-Textos Mágicos y Misteriosos
-Ideas

Entrada parentética del año
-El arte del retcon
-El último grito de la… ¿moda?
-Esa silueta en la ventana
-La noche de Alfredo
-T.O.M.

VIDA POPPEREZCA (categoría no sujeta a votación de los lectores):

Personaje del año
-Alejandro Rocha
-Gabriela
-Gisela Osornio
-Daniela
-El Porta
-Yo merocles

El evento del año
-El esperado final de “Ligando Pubertas”
-Que siempre no termino la carrera
-Mi hermana se va de la casa… otra vez
-¡Panepis!
-Las aventuras homoeróticas de Juanito (agárrame la) Banana y su amigo Alejandro
-¡¡Yay! Un nuevo Nintendo DS!

VIDA REAL

El hombre del año:
-Barack Obama
-Juanito
-El Tratado de Lisboa (OK, no es una persona, pero su entrada en vigor es bastante significativa)

Los sobrevalorados del año:
-Barack Obama
-Juanito
-Manuel Zelaya

La vergüenza del año
-Super Obama al rescate de la economía mundial
-Cárstens y el ataque de la influenzia asesina
-Paul McCartney: “ponles una cajita nueva y decimos que los remasterizamos”
-Miguelito Jackson conoce al niño Dios
-La forma en la que DC Comics manejó la “muerte” de Batman

Los que se nos fueron
-Mi tía Lulu –enero 8
-Ricardo Montalbán –enero 14
-Mario Benedetti –mayo 17
-Farrah Fawcet –junio 25
-Michael Jackson –junio 25
-Allen Klein –julio 4
-Beto el Boticario –julio 28
-Les Paul –agosto 13
-Patrick Swayze –septiembre 14
-Mercedes Sosa –octubre 4
-Claude Lévi-Strauss –octubre 30
-Antonio de Nigris –noviembre 16
-Roy Disney –diciembre 16
-Brittany Murphy –diciembre 20


Vale pues, hagan sus votaciones y al final de la temporada navideña contaré votos y daré los resultados finales de los ganadores en cada categoría, junto con mi reflexión sobre lo que este año me dejó a mí. Hasta entonces.

martes, 22 de diciembre de 2009

Parentescos Parentéticos

Sólo tú puedes sacar lo mejor y lo peor de mí,
Sólo tú puedes hacerme llorar y reír;
Eres tú mi ira y mi satisfacción,
La única digna de mi protección.

Si te critico cuando yo sólo trato de aconsejar,
Si te lastimo con cada palabra pronunciar,
Has de saber que no hay mala intención:
El consejo es mi única pretensión.

Juntos vamos en este viaje
Y juntos caeremos;
Tú y yo en este yermo paraje…
Tú y yo venceremos.

Acepta siempre tus defectos para conocer tu virtud,
Recuerda siempre mostrar tu mejor actitud.
Afirmas poseer maltrecho corazón.
Lo repararé con tu perdón.

Así que disculpa si soy estricto como mentor,
Disculpa si fallo como defensor,
Te suplico un poco de compasión
Hacia esta frágil relación.

Cuando todo penda de un hilo
Yo sostendré con fuerza,
En mis hombros de doble filo,
Tu piel siempre tersa.

Tus odios y resentimientos aprende a controlar,
Ellos no remediarán tus fracasos;
La verdadera fuerza, si acaso,
Está en tu determinación a tus miedos enfrentar.

Pequeña hermana menor, vulnerable pero capaz,
Nos necesitamos por ser familia.
Por eso te pido con mi fuerza restante:
No abandones este barco ya jamás.
Sé la luz que en el camino auxilia
Al inexperto navegante,
Sé el compás que siempre guía
El ritmo de toda melodía.

Jonathan Vega

martes, 8 de diciembre de 2009

En tu aniversario luctuoso

Todos sabemos que hoy, 8 de diciembre, es el aniversario luctuoso de una de las mas grandes celebridades que la humanidad nos ha dado.

Como cada año, hoy 8 de diciembre legiones de admiradores se arremolinarán en algún santuario dedicado a tu memoria para homenajearte.

Como cada 8 de diciembre, hoy los medios recordarán tu siempre presente figura, tu legado será elogiado y hasta la náusea nos dirán lo importante que fuiste para el desarrollo de la cultura en el siglo XX, influencia permeable aun en el siglo XXI.

Como cada 8 de diciembre... te rendimos tributo....
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Ya saben a quién me refiero, ¿no?
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¡¡Pues claro!! ¡A Bob Bell, el intérprete original de Bozo el Payaso! Quien falleciera el 8 de diciembre de 1997.

¿O qué, esperaban a alguien más?

miércoles, 2 de diciembre de 2009

T.O.M.

A quien corresponda:

Debo expresar mi indignación, señoras y señores. Hay un hombre entre nosotros que nos está robando oxígeno y ya le está llegando su hora (por no decir que ya se le retrasó bastante.

Pero antes, debo presentarme: soy un crítico. Soy una persona amargada que tira tierra a todo mundo por el puro placer de hacerlo, para alimentar mi ego y tener una razón para vivir; soy un parásito que necesita chupar la sangre de los demás. Además tengo envidia a los que sí triunfan en la vida (soy un artista frustrado: me botaron en todas las bandas de rock, revistas y demás medios artísticos en los que probé suerte cuando joven) y por ello desquito mi ira contra ellos que tan buenos son, gente que ni la debe ni la teme. Pero así es la vida: no hay bien sin mal y a mí me tocó jugar el papel de villano; gracias a nosotros, los héroes brillan.

El día de hoy mi irrefrenable ira va dirigida, volviendo al presente escrito, a Paul McCartney. Sí, usted señor, es a quien hoy escribo esta cartita que espero pueda leer, porque dicen que los exBeatles que permanecen con vida se ven inundados de correspondencia de los fans (no que se la merezcan), tanta que no tienen tiempo de leerla toda.

Y ahora se preguntará ¿Por qué lo odio? Bien, veamos por qué:

1. Durante la trayectoria de los Beatles, grupo al que usted perteneció, se cuenta que entre usted y John Lennon siempre hubo una especie de rivalidad, pero que era una rivalidad amistosa. En cambio su compañero George Harrison –mi ídolo personal– no corrió con la misma suerte, ¿no es así señor Macca? Y es que al pobre George lo trató peor que basura, prohibiéndole que aportara más de dos canciones por disco e impidiéndole que se desarrollara como guitarrista al darle órdenes en las sesiones de Let it Be de cómo tocar nota por nota cual si de un músico de estudio cualquiera (un vil empleado, pues) se tratase. Claro, podrá argumentar en su defensa que gracias a dicha situación fue que Harrison pudo, en lugar de diseminar su obra por toda la discografía de los Beatles, compilarla en un solo álbum que se convirtió en una obra maestra (me refiero al All Things Must Pass). Eso no importa. Usted le jugó chueco a George y como crítico, debo de tener la mente cerrada y magnificar sus errores, sin importar que éstos hayan traído buenas consecuencias. Usted tiene la culpa todo lo que GH sufrió dentro el cuarteto al punto que él declarara que preferiría ser acusado de exnazi que de exBeatle. He dicho.

2. En la misma vertiente, Yoko Ono merece más amor de parte de los fans. No fue ella la que separó a los Beatles, ni la culpable de nada. Fue usted. Yo lo sé, a mí no me engaña. Cualquier persona con un poquito de cerebro y que haya investigado bien sabrá que a partir de la muerte de Brian Epstein, usted fue quien se hizo cargo del manejo del grupo; pero más que un manejo financiero como el de un verdadero manager, el suyo fue una tiranía y desde 1967 The Beatles se convirtió en nada más que un vehículo para sus viajes de ego: que quiero hacer un álbum conceptual, ahí está el Sgt. Pepper’s (que ni a verdadero álbum conceptual llega. You fail. ¡Lero lero!); que quiero hacer mi película de arte, ahí está Magical Mystery Tour (fallida también); que se me dio la gana hacer un documental sobre nosotros mismos (¡a inflar el ego, por supuesto!) y volver a los conciertos, ahí está Let it Be. Y tómala, que la caga otra vez. Afróntelo, usted se desenvolvió como un dictador, y encima uno muy torpe (me remite a la película El Gran Dictador, de Chaplin, usted tan ternurita). Era obvio que sus tres compinches (¿o debería decir subordinados?) se le rebelarían tarde o temprano, y me alegro que así haya sido. Y aún entonces, en lugar de que la ruptura del cuarteto fuera anunciada por John Lennon (quien al ser el fundador del grupo era el único con derecho a ello), o en el último de los casos cada uno por su cuenta hiciera pública su particular salida del colectivo, usted se les adelantó. ¡USURPADOR!

3. Porque es amigo de Bono, líder de mi banda –en activo– favorita; no sabe cuanto le envidio por eso. ¡Pues métase a Bono por donde le quepa!

4. A todos nos gusta el dulce, ¡pero por dios! Usted nos quiere volver diabéticos. Disco tras disco, sus canciones dulces y pegajosas (¡sacarina pura!) suenan igual, igual, igual, igual… y ya lleva cuatro décadas (cinco si contamos su paso por los Beatles) haciendo lo mismo: “My Love”, “With a Little Luck”, “The Girl is Mine” (ésta con Michael Jackson, otro engendro del mal), “English Tea”, “Vanilla Sky”, “Young Boy”, “Silly Love Songs”, “No More Lonely Nights” (¡puaj! ¡Qué título tan horrendamente luismiguelesco!), “Calexico Skies”, “Dance Tonight”; la lista podría extenderse mucho más, pero es suficiente. Siempre lo mismo: canciones de amor (de las que además, usted parece estar orgulloso, según la letra de Silly Love Songs. Nada hay más despreciable que un pendejo orgulloso de sus pendejadas) con melodías inofensivas, planas y monótonas; ¿cómo es que usted puede ser la leyenda viviente más grande del rock (¡eso ni siquiera es rock!) con canciones que tan poco aportan al género como arte? ¿Que usted escribió Helter Skelter, y no Lennon? ¡Pamplinas!, de seguro la escribió John y se la regaló a usted por lástima. Si no es que usted mismo se la robó. Si de verdad James Paul McCartney es el autor Helter Skelter, que lo demuestre: quiero que componga una canción que haga ver a Pantera o Lamb of God como inofensivos baladistas románticos.

5. Por vendido lamehuevos. John Lennon renunció a su título MBE (“Member of the British Empire”) y Ringo Starr se cagó de la risa en la jeta de la reina Isabel cuando ella le concedió la misma distinción. En cambio usted, lejos de ello, se la pasa vanagloriarse con la dichosa medallita, aceptando inclusive muy gustoso ser declarado caballero en fechas más recientes y ahora le tenemos que decir “Sir” (incluso sus biografías aparecen con tal epíteto, como si fuera parte de su nombre de pila y no un mero título de nobleza, que por cierto, son taaan out of fashion); y ni qué decir de su actuación en el concierto Party at the Palace, en el que se celebraron 50 años de reinado de Isabel II. ¿Dónde quedó esa credibilidad, dónde está la irreverencia y rebeldía del rock and roll?

6. ¡Viejo tramposo! Hace un cuarto de siglo, durante el famoso concierto Live Aid, se sabe que su actuación padeció de un pésimo audio y que mientras interpretaba “Let it Be”, el audio se les fue por completo (la leyenda cuenta, usted confirmará, que debido a ello cuando usted lo notó, cantó cuanta idiotez se le ocurrió, incluyendo la frase “There will be some feedback, let it be” en uno de los versos). Cuando el mentado concierto (otra cuestionable concesión del rock al establishment, me vale madres que U2, Davis Bowie, Elvis Costello y hasta Bob Dylan hayan participado en él: ellos fueron víctimas engañados por el sistema, usted en cambio fue cómplice) apareció en DVD, actuaciones como las de The Who y los por-única-vez-foreverandever-reunidos Led Zeppelin tuvieron que ser cortadas o eliminadas por completo debido a problemas técnicos con el audio original del concierto, ¡pero usted quería awebo salir en la foto! Y no iba a salir con su actuación muda, no: usted se ofreció “amablemente” a grabar una simulada versión en vivo de Let it Be para insertar el audio en el video del DVD. Eso es no tener madre.

7. Codicioso (cerdo) capitalista: John Lennon rara vez interpretó canciones Beatles en sus conciertos como solista; George Harrison lo hizo escasamente (Ringo no cuenta, es de chocolate), pero usted… ¡prácticamente de eso vive! Y no sólo eso: lejos de explotar la reputación de su pasado en el grupo musical más aclamado de todos los tiempos, explota también directamente la mercadotecnia derivada: fue usted quien “grabó” el horrendo Let it Be… Naked (es chistoso, usted parece considerar que los arreglos orquestales del álbum original no fueron intención de la banda, pero que la edición digital con Protools si lo fue), y ahora nos salió con que remasteriza ¡el catálogo completo! de la banda y lo relanza: usted si que sabe hacer negocios: no necesitó grabar una sola nota y sacó a la venta 14 álbumes que le darán mucho, mucho más dinero del que ya tiene (ya es según Guinness el músico más rico del mundo, ¿qué más quiere? ¡¿QUÉ, MÁS, quiere?!). Y eso sin mencionar que salieron dos versiones de cada disco: la versión con sonido estereofónico (que son las que se han tocado durante los últimos veintitantos años) y las más o menos raras con sonido monaural, y claro, éstas últimas, al ser relativamente novedosas, vienen en paquete, no se venden por separado. Garantizado que de un jalón se venden los 14 cada que alguien quiera comprar uno solo en su versión monaural (que tan cotizadas son porque además de su rareza, muchos críticos dijeron en su momento que las mezclas mono sonaban mejor que aquéllas en estéreo, las cuales fueron vituperadas en los ya lejanos años sesentas). Ah, sí, también está el videojuego RockBand y… Ni crea que le voy a dar un centavo más.

8. Usted es demasiado bonito para este mundo. ¿Tiene acaso idea de cuántos hombres vivimos frustrados porque nuestras parejas babean por usted, a pesar de que se acerca a cumplir setenta años? Usted solo provoca más lujuria que Tom Welling o William Becket. Juntos. ¿Cómo diablos podemos confiar que mientras hacemos el amor con nuestras parejas, ellas están pensando realmente en nosotros, y no en usted? Piense en los millones de hombres que vivimos engañados (y los que no, frustrados) pensando que satisfacemos a nuestras parejas cada noche cuando en realidad quien les da placer es otro individuo (alguien que ni siquiera conocen en persona, por si la humillación no fuera ya suficiente). Mi propio interés amoroso suda frío cada que su simple nombre aparece en el titular de cualquier noticiario o periódico; eso me hace odiarlo todavía más (me valen madres las demás mujeres, pero no la que yo quiero; más aún porque ella no me hace caso y no pienso dirigir mi ira a sus parejas reales, así que…). Somos animales, somos machos y como tales, tenemos una fuerte necesidad de saber que nosotros somos los que dominamos: los demás machos son competencia que debe ser erradicada, y usted es la mayor competencia aquí.

Después de todo esto, ¿cómo es que usted, Sir James Paul McCartney sigue vivo? Usted señor, no se merece vivir, tiene dominado al mundo quien lejos de luchar por su libertad, se deshace en reverencias ante cada respiro que usted emite. Ojalá que el avión en el que viaje se estrelle y se haga papilla. No, mejor no, así moriría como Buddy Holy, su máximo ídolo, y no se merece tal honor. Entonces que se lo coman las cucarachas. Lo desprecio como no tiene idea.

Por eso le aviso, señor Paul, que voy a fundar el Club de Corazones Solitarios y Odiadores Macartnianos, cuya principal finalidad será atentar contra su vida a la primera oportunidad. Cuídese las espaldas o no responderé por las consecuencias.

Lo peor de todo, es que un después de esta rabieta, de seguro usted seguirá tan campante como siempre.


We hate you. And you know it

domingo, 29 de noviembre de 2009

29 de noviembre


29 de noviembre de 2009. Hoy se cumplen ocho años de la muerte de George Harrison. Seguramente los medios derramarán tinta y palabras sobre él; irónicamente yo jamás le he escrito algo, a pesar de lo importante que ha sido y seguirá siendo en mi vida. Y no sólo él. También la fecha. Tengo distintos recuerdos del 29 de noviembre a través de los años recientes, y dado que George es más que un músico para mí, quizá el mejor homenaje que puedo rendirle es con un viaje por el tiempo. Porque no me desharé en halagos, y no analizaré su discutida y discutible obra (eso lo haré el día que tenga ganas y tiempo, de manera espontánea, no cuando una fecha lo demande). Rendiré tributo a mi manera, con un pequeño recuento de lo que en esta significativa fecha me ha ocurrido.

2001. Sabía que George fallecería pronto, los noticiarios ya habían advertido que su cáncer era terminal, que se encontraba desahuciado y que él mismo se había resignado a morir tranquilamente en casa. Enfrentaría la muerte con valentía, parecía que sus seguidores estaban más preocupados que él mismo. Yo entre ellos. Pero después de unos cinco traumáticos días de preocupación innecesaria, ese fatídico jueves ni siquiera se me ocurrió pensar que el momento había llegado; en lugar de eso, pasé uno de los momentos más divertidos de mi primer año de preparatoria, en casa de mi entonces amigo Fernando Mora, “el Loko” para los cuates. Comimos, jugamos con su perra la Chapis, lo acompañé al Tae-Kwon-Do, echamos mucho relajo en su casa y quizás le hayamos dedicado media hora al trabajo en equipo que nos había reunido (siempre pasaba lo mismo y aun así salíamos bien librados); probablemente vimos los Simpson y de seguro me burlé de su fanatismo por el América. Uno de los highlights de mi adolescencia entera.
Para el Loko, George Harrison era uno de los Beatles, lo identificaba por ser el menos identificable… y porque yo lo mencionaba cada diez minutos. Yo no poseía siquiera un discman, mi más poderoso reproductor portátil era un walkman, en el que traía un cassette con el Concierto para Bangladesh; me encanta la versión de “Awaiting on You All” que allí viene. Y porque se me dio la gana, obligué a mi amigo a que pusiera el cassette completo en su estéreo. Fue la última vez que escuché un cassete.
Tenía una compañera, Julia, hermosa como ella sola, y yo caí en sus manos redondito. Apenas una semana atrás le había regalado un CD ultra raro de U2 (que originalmente había comprado para mí) y mi crush por ella estaba a su máximo. Esa tarde con el Loko comprendí lo idiota de mis acciones, admitiendo también lo divertido de ellas.
Me parece en extremo irónico el hecho de que el día que por fin me tranquilicé y dejé de pensar en la inminente muerte de mi ídolo fuera precisamente el día en que él estiró la pata. Pero fuera del Internet, la noticia no se dio a conocer sino hasta el día siguiente., y yo ni computadora poseía, así que mi experiencia respecto del vía crucis que fue conocer la noticia no corresponde a este día, sino al siguiente, y por ello es una historia completamente distinta.

2004. Es un bello lunes. Sobreviví a la preparatoria y a mi primer semestre en la universidad (entré a la UNAM cagándome de miedo), de hecho éste fue simplemente grandioso, en parte gracias a mi amiga Karen. Qué no daría por ella, es bien chida. Me encuentro en la estación del metro Indios Verdes esperándola; quiere que le enseñe Teoría del Estado porque es la materia que más domino y ella se fue a examen final; no sé qué quiere que le enseñe, Karen es la persona más inteligente y dedicada que he conocido. Pero qué importa eso, a la mera hora ni siquiera estudiamos más de veinte minutos: nos fuimos a pasear por los alrededores, le invité un algodón de azúcar y le mostré fotos de mi niñez que estaban traspapeladas en una revista (sobre los Beatles, por supuesto) que llevaba yo para leer en el camino. Si hiciera un top5 de mis mejores momentos con ella, el de este día ocuparía el primero o segundo lugar.
En el camino de vuelta a casa, escribí un poema titulado “La tercera es la vencida”, en alusión a que George siempre es el tercer beatle a la hora de pasar lista, y usando la frase en el sentido que se le suele dar: “la tercera es la definitiva”, y George, el tercer Beatle, con su tercer álbum, All Things Must Pass, nos dio la obra definitiva de un exBeatle, considerado como la mejor obra solista de cualquiera de los cuatro incluso antes de que su muerte enviara su prestigio a la estratósfera; y por otro lado, usando el sentido literal de la palabra: vencido=derrotado: si George se ganó al mundo con su obra maestra, después de ella se durmió en sus laureles y volvió a su antigua posición de Beatle menor, cayendo en relativa oscuridad (con uno que otro momento destacable) hasta que finalmente fue vencido por un cáncer; el poema contrastaba ambas situaciones e ironizaba al respecto de manera por demás crítica. Lamentablemente era tan malo que esa misma tarde lo tiré a la basura, pero el concepto me gustó y prometí reescribirlo en cuanto pudiera, lo cual a la fecha no he hecho. Pero fue un grandioso día.

2007. Ah, cómo chinga esta niña. Una tipa me manda mensajes por Internet y aunque me agrada, no me interesa, y no sé cómo deshacerme de ella sin ser demasiado grosero. Sin embargo, ella me metió la idea de ir a ver la película Across the Universe, musical basado en las canciones de los Beatles, y siendo George uno de ellos, sería una excelente manera de conmemorar su sexto aniversario luctuoso. Además, es mi último día del semestre y tengo la costumbre de irme a pasear el último día. Así mato dos pájaros de un tiro: celebro a George y doy mi acostumbrado festejo de fin de semestre.
La historia me pareció predecible: el romance no es para mí y siempre supe que Jude y Lucy se quedarían juntos al final; además está llena de clichés sobre la época. ¿Es que Vietnam y Martin Luther King fueron las únicas dos cosas que ocurrieron en esa época? ¿De verdad todos los jóvenes eran hippies? Eso equivaldría a decir que todos los jóvenes de hoy son/somos emos. Aun así, la historia está excelentemente bien desarrollada en cuanto a su estructura narrativa y hace que a pesar de ser tan plana, te la creas y la disfrutes, y algunas de las interpretaciones musicales están de no-mames: “With a Little Help From My Friends” les quedó perfecta, incluso mejor que la famosísima versión de Joe Cocker, y “Being for the Benefit of Mr. Kite” me hizo reír en demasía. Y para beneplácito de los fans de George, “Something” está para derretirnos y con “While My Guitar Gently Weeps” realmente te dan ganas de escupirle al mundo. Salí del cine con una sonrisa en la boca; de oreja a oreja. Creo que nunca había realmente dedicado un 29 de noviembre a la memoria de Harrison; ésta fue una excelente primera vez.
Julia se acaba de casar y me dejó de hablar porque se ofendió debido a que no asistí a su boda; a Karen dejé de hablarle hace un año porque la consideré un estorbo y el Loko nos dio la espalda a mí y a Bragado también un año atrás, por una estupidez que jamás pude siquiera entender. Qué finales tan anticlimáticos para personas que significaron tanto en mi vida.

2009. Mi padre me envió al DF a comprar una memoria RAM para su computadora; no me alcanzó el dinero pero aproveché para vagar por el Centro Histórico. Me metí a todo tipo de tiendas de ropa, música, videojuegos, comí garnachas y tacos al pastor y en un Sanborns leí de a grapa. La revista Rolling Stone de este mes tiene a los Beatles en portada y considera que este año les perteneció gracias al revuelo que causó el lanzamiento del videojuego The Beatles Rockband y al relanzamiento de su catálogo, actualizado y remasterizado. Lamentablemente, el único beatle realmente beneficiado de esto es Paul McCartney aunque, en un irónico giro del destino, Dhani Harrison, hijo de George, jugó un papel fundamental en el desarrollo del juego mencionado. Probablemente sea Dhani y no Paul, el hombre de negocios del año.
Después de este paseo, he llegado a la conclusión de que la Alameda Central es el lugar que más frecuentemente visito en la Ciudad después de la propia Universidad Nacional. Afortunadamente, siempre hay algo que hacer allí: el día de hoy hubo en el Centro Cultural Martí un performance en el que un grupo de mujeres bailaban y recitaban poesía subversiva sobre el caso de las muertas de Juárez, seguido de una banda de cumbia que puso al respetable a bailar amenamente; fue en ese momento que huí despavorido, pero lo de las ejecutantes previas estuvo entretenido, se movían bien las condenadas.
La niña del Internet ya no es una niña, y además se volvió una gran amiga mía; hace unos minutos platiqué con ella de hecho. Tuve un reencuentro de media hora con Karen el jueves pasado sólo para descubrir que nuestra amistad está más muerta que un perro atropellado, pero no hay rencores (¿por qué eres tan amable conmigo? ¿No puedes odiarme como deberías después de como te traté?) y el Loko es, según me dijo un día que se le ocurrió hablarme a mediados de año, un exitoso soltero en Delaware o no sé qué estado de la Unión Americana. Los años pasan, la vida cambia y la muerte lo borra todo; sólo unos cuantos grandes se salvan de dicho olvido. Uno de ellos es George Harrison, cuya huella en este mundo es lo bastante profunda para influir positivamente mi vida –y la del mundo entero–. Por eso es que hoy, en su octavo aniversario luctuoso, el día y este humilde texto van dedicados a su memoria.





domingo, 8 de noviembre de 2009

When Blogs Collide

El déjà vu se rompió, afortunadamente.

El déjà vu en cuestión
Usualmente mis historias amorosas duran más o menos un año (salvo Ex#1, pero ella está más allá del bien y del mal por haber sido –al menos hasta ahora provisionalmente el título es suyo- el amor de mi vida). Y como hace un par de semanas se cumplió un año de que inició mi aventura con Dany, sería probable que por estas fechas su flama se apague.

Entonces, a finales de octubre (o sea hace un par de semanas), alguien a quien llevo contactando a través del blog desde hace unos seis meses, me envió un mensaje privado por hi5. “No vuelvas a hacer eso, esas cosas son del diablo”, le dije tras recordar cómo comenzó mi desventura con Daniela, precisamente a finales de octubre del año pasado, y de la misma forma.

Ya en el presente mes a la susodicha, a quien otorgaremos el nombre clave de “Gabriela” (elegí un nombre parecido al de Daniela para hacer más evidente el déjà vu), se le ocurrió invitarme a una fiesta para conocernos en persona. Tal como a Dany hace un año.

Ante tal situación, sentí la necesidad de mentarle la madre a alguien. La-mentable-mente mi computadora (la única culpable de todo esto) no tiene madre, de modo que tuve que guardarme el coraje. Vi la tragedia venir, desplegándose ante mis ojos un panorama de desolación e idiotez que me hizo estar a punto de negar la invitación por precaución.

Y es que hace un año (noviembre de 2008), por puritita mariconería, había pensado en cancelarle a Dany de último momento; eventualmente un día antes de conocerla, una visita a Emiliano me puso lo suficientemente feliz para decidir no cancelar y presentarme ante la niña… sólo que fue demasiado tarde: los escritores ya habían tomado en cuenta mi sugerencia de evitar que nos conociéramos y enviaron un camión a atropellarme (de manera cómica, claro está: toda tragedia en mi vida tiene que ser chistosa), iniciándose así la saga de Tlalpan de la que ya he escrito hasta el hartazgo (no que lo merezca: a la pobre de Ex #1 jamás le he dedicado un escrito propiamente dicho a pesar de lo que al principio de este post mencioné; pero así de injusta es la vida).

Y no, no quiero que me vuelvan a atropellar.

En la época actual, algunos de mis amigos me dijeron que no sea mamón, que un par de coincidencias no iban a hacer que la historia se repitiera tal cual (carajo, la misma Daniela me echó a andar en el asunto con Gabriela; supongo que a Dan también ya le urge deshacerse de este fastidioso pseudo-pretendiente). Pero uno que es paranoico… Así que acepté, un tanto receloso para ser franco. Nunca he sido supersticioso, de modo que comprendí que mis amigos tenían razón.

Dado que la referida fiesta sería el sábado 7 de noviembre, sólo tendría que sobrevivir al viernes 6 (es decir, un día antes como ocurrió con Dany) y todo habría terminado. ¿O no? Porque si nos ponemos estrictos, la premisa es que no me pase nada malo antes de conocer a la persona, en realidad necesitaría llegar vivo al metro Portales a las 4 de la tarde del sábado 7 de noviembre de 2009 para cantar victoria.

¿Y qué creen? ¡Lo logré!

Recuperando mi sonrisa
Paradójicamente, aunque ansiaba romper el déjà vu que me atormentó durante las últimas dos semanas, había un detalle que sí quería que se repitiese de la historia anterior: la sonrisa.

SMiLE de Brian Wilson, mi álbum favorito de toda la vida, se ha convertido en una especie de credencial de identificación/tarjeta de bienvenida al club de amigos de Jonathan Vega (AKA Juanito Banana, AKA Veggie Popper, AKA el tipito raro que se la pasa dibujando, AKA el wey que escribe este blog) ya que lo he regalado a (casi) todos mis amigos por el simple hecho de serlo. Hasta que a Dany, semi-accidentalmente (o sea, ¿fue o no fue accidental? ¡Ya decídete!) le regalé el original (nunca escribí por qué, ¿verdad? La culpa de todo la tiene la PC del Chos que se trabó cuando fui a su casa para quemar la copia que le daría a Dany, por lo que cuando la vi, pocos días después de eso, como se me olvidó sacar el original en mi mochila, decidí dárselo de todos modos. Además, como llevaba el disco sin su empaque original, yo conservaría la caja y ella el disco, cada uno una parte, lo cual en su momento me pareció un peculiar detalle emotivo) y después una formateada a mi PC me borró los archivos respectivos, impidiéndome forever and ever escuchar el disco, mucho menos podría hacer más copias ahora (intenté descargarlo por Internet unas 8 veces, pero las canciones van de corrido, sin pausa entre ellas, y al bajar las canciones por Internet, las transiciones siempre eran imperfectas, interrumpiendo el fluir del álbum, y las canciones por separado no brillan igual: el disco hay que escucharlo completo); en cuanto a las copias de mis demás amigos… hasta donde sé ninguno conserva la suya, ya que el álbum no les gustó, así que lo arrumbaron o lo perdieron o qué sé yo (irónicamente la única persona a quien si le gustó fue a Ex#1… pero estoy banneado de su vida y ella de la mía).

Pero Gaby me había invitado a su fiesta de cumpleaños y en el meanwhile, se portó siempre amable conmigo y tuvimos un par de muy interesantes charlas vía Hotmail, por lo cual ella era candidata a unirse al club de amigos; necesitaba darle su respectiva copia. Con toda la pena del mundo, tuve que pedirle a Dany que me prestara su disco; ella aceptó y pasé por él el mismo sábado, antes de ver a Gaby. Fui al mismo cyber café donde el jueves pasado imprimí mi tesina (el chavo que atendía se portó buena onda y la impresión me salio barata allí) ¡y listo! ¡Tengo mi álbum de vuelta!

Eran las 2 y media de la tarde: estaba a una hora y media de sobrevivir a mi destino…

Para matar el tiempo (de CU al metro Portales no haría una hora y media) me fui a vagar por la Universidad (parece ser que las escenas de Veggie caminando por CU son buenos fillers). Encontré un bello jardín junto al Instituto de Ingeniería, en él había una formación de rocas muy peculiar que un hombre miraba con un instrumento similar a una cámara fotográfica del siglo XIX. Unos jóvenes se subieron a las rocas, uno de ellos exclamó a otro: “No te vayas a caer wey, ¡Te vas a partir la madre!”. Sobra decir que en mis últimos momentos de inseguridad, me trepé a las rocas con ánimos de resbalar y caer, teniendo por fin un motivo para echarme para atrás con Gabriela.

Nada pasó. Una vieja amiga solía decirme “por algo pasan las cosas”: por algo me atropellaron hace un año y por algo ayer no me caí de las piedras. Con la autorización del destino, finalmente tomé un camión del metro Copilco al metro Taxqueña (¡ay, no! ¡Esa ruta era la que usaba –aunque en dirección opuesta- durante mi historia tlalpeña!); de ahí a Portales son nada más tres estaciones. Nada pasaría ya.

¿Qué chingados es un dátil?
De último minuto, Gaby me dijo que la viera no en el metro, sino afuera, en el Mercado de Portales. Acepté y llegué al lugar, unos 15 minutos antes de la hora acordada. Pese a ello, no tuve que esperar más de dos minutos para que ella apareciese. Andaba yo en la lela cuando una chava que venía de frente, sonrió, aparentemente hacia mí. No le encontré parecido con la Gaby de las fotos y pensé que era a alguien más a quien le sonreía, pero la escuché decir alegremente: “¡Popper!”, demostrándome que sí era ella, que tuvo razón cuando me dijo que en persona se ve muy distinta que en sus fotos (espero que sea recíproco y ahora que me conoce en vivo, admita que no me parezco a Harry Potter).

Pese a ello, la muchacha a mi lado tenía el cabello quebrado, oscuro, era un poco alta (“¡Pero qué chiquito estás!” fue lo primero que me dijo) y para ser sincero nada fea, incluso poseía uno de los dos rasgos que han tenido en común (juro que es inconciente, yo no las busco así) todas las mujeres en las que me he interesado; pero le faltaba el otro rasgo, así que ni modo, no hubo amor a primera vista (LOOOL), lamento decepcionar a Daniela. De cualquier forma, Gabriela estaba ahí para demostrarme que era de carne y hueso y que no se trataba de trata.

¡Listo!, finalmente el déjà vu se había roto de manera definitiva. Ya no tendría que preocuparme por enamorarme de ella y vivir otro drama tlalpeño (porque sí, ella vive bien cerquita de Tlalpan… again). Ahora lo único que me preocupaba es que hubiera suficiente alcojol en la pary.

No es cierto. Sí hubo algo que me preocupaba. Unos minutos después de nuestro grato encuentro, percibí que hablaba demasiado rápido, a un volumen un poco alto (lo cual, dada mi actual sordera agradecí, aunque en otras circunstancias quizás no) y con una voz ligeramente nasal; noté además que era muy inquieta. “Ahora entiendo cómo me ven mis amigos a mí”, pensé y se lo hice saber al instante. Parecía ser lo suficientemente cínica para no molestarse, característica que también me hizo pensar en mí mismo. Un par de horas después, las conversaciones y discusiones me hicieron creer que estaba hablando ante un espejo (espejo que me reflejaba sin bigote y con un par de regalos en el tórax), o que por primera vez mis monólogos mentales me respondían.

Antes de de dirigirnos a su casa, pasamos a comprar algunas cosas: vasos desechables, hielos y un kilo de dátiles.

Y es que alguna vez ella puso a la venta artículos de su colección privada; me interesó un CD (el soundtrack número 1 del anime Chobits) y cuando le pregunté cuánto quería por él, ella me dijo bromeando: “cómprame un kilo de dátiles y el disco es tuyo”, broma que terminamos por aceptar en serio; lamentablemente, no sé qué chingaos es un dátil; iba a googlearlo la noche anterior pero se armó una pequeña pelea en mi casa que me impidió hacer uso de la computadora, dejándome en la total ignorancia (por no decir pendejez). En consecuencia, mejor le propuse a Gaby que fuéramos juntos por sus dátiles, así ella misma podría escogerlos.

El episodio fue de lo más divertido: en cuanto llegamos al local donde los vendían (dentro del Mercado), pidió muy alegremente “un kilo de dátiles, de los más suavecitos”, haciendo énfasis en la última palabra de manera por demás chistosa; el tendero nos dio una caja y Gaby se puso a tentar y manosear los frutos (que son una cosa muy chistosa, parecen ciruelas pasas gigantes cubiertas de ate –considerando el nombre, acabo de comprender que el ate probablemente esté hecho de dátiles) como niña chiquita… “Ay, pinche Popper tentón”, me dije, mientras recordaba cuando a los 16 años casi me corren de la casa de Frida Kahlo por andar de tentón con los objetos en exhibición… Y todo para que no se llevara ninguno (el tendero debió haberle mentado la madre desde lo más profundo de su ser). Lo anterior mientras me contaba cinco historias simultáneamente (conducta en la que yo también suelo caer, de ahí mis omnipresentes paréntesis).

“Están muy secos. ¿No tiene más?”, preguntó con gesto de niña chiquita. El vendedor fue por otra caja, regresando varios minutos después, algo irritado. Mostró la mercancía y mi acompañante finalmente eligió los dátiles que más le gustaron.

LOL together now
La fiesta comenzaba a las 6:30 oficialmente; si me citó tan temprano fue porque yo le pedí que nos viéramos antes debido a que a la 1 p.m. vería a Dany y no tenía nada que hacer en tanto tiempo (no me iba a regresar a mi casa en otro estado de la República para lanzarme de regreso 10 minutos después y repetir el mismo viaje de 2 horas)… y porque ella necesitaba a alguien que le ayudara a hacer algunas cosas.

Una de ellas fue cocinar. Ama cocinar, amo cocinar. Si hay dos cosas en el puto mundo de las que puedo jactarme de hacer bien (para todo lo demás soy mierda, no importa lo que digan) son las esculturas en plastilina y cocinar. Y por lo visto, ella cocina mejor que yo. Siempre pensé que de juntarse más de un yo, el mundo estallaría. Pero lo único que hicimos estallar fue la ollita de de alcohol en la que derretimos el queso para un postre árabe que ella quiso hacer:

-¿Sabías que tengo muy buen olfato? –le comenté inocentemente.
-Yo también, dude –por alguna razón, en lugar de weyear a las personas, las dudea-… Hablando de olores, huele a quemado.
-Ya lo noté ^_^
-LOL
-XD
-…
-…
-¡El queso!
-¡Vale madres!

Acto seguido, ella se puso a soplar como idiota; yo le grité: “¡Con eso sólo avivarás el fuego!”, lo cual sí sucedió, pero ella seguía soplando cual lobo feroz.

-Mejor ve por agua- le ordené, quedándome parado como pendejo en lugar de ir yo mismo por líquido.

Tratamos de quitar la cacerola del calentador, pero estaba tan caliente que sólo conseguimos quemar nuestras manos, hasta que a alguno se le ocurrió tomar el metal ardiendo utilizando una franela. Creo que hasta cayó una flamita en la superficie del mueble en que estábamos trabajando. Después yo derretí una charolita de plástico cuando la acerqué mucho a la olla caliente y después…

LOL. Somos la torpeza andando (ya escucho la carcajada de Bragado al leer esto).

Para cuando terminamos de preparar el postre (dátiles rellenos de fondue y cubiertos con polvo de nueces; “¡Calorías a mí!”, gritó Gaby al engullir el primero) Gaby ya estaba ebria (yo no), pasaban de las 7 de la noche y nadie más había llegado.

¡Que comience la fiesta!
En ese estado de las cosas, nos sentamos en unos sillones-cojines-quiensabequéchingaossean muy graciosos que tiene en su sala, mientras tratábamos de poner música en el reproductor de DVD, tarea que también nos costó trabajo (tarea del lector: imaginar a dos cavernícolas intentando hacer funcionar un home theater) debido a que el aparato tenía un falso contacto.

Una vez que lo conseguimos, disfrutamos de la música y mantuvimos una agradable charla. Puedo asegurar que tenemos gustos musicales similares (excepto que a ella no le gusta el rock urbano, como es lógico)… aunque nunca supe si le gustó el disco de Brian Wilson, ya que dijo que ése lo escucharía “con más calma, cuando esté sola y pueda apreciarlo mejor”.

No quiero quemar a Gaby; solo diré que es una borracha muy divertida, y que la única gran diferencia que encontré en nuestra personalidad y forma de ser es en la forma de tratar a nuestras mascotas: ella no trata a su perro como lo hago yo con el mío… lo hace como mi hermana (“¡sí, Fabiola!”, le dije en incontables ocasiones). Realmente me hizo creerle cuando dijo que Lug (o como se escriba) es el amor de su vida.

Serían alrededor de las 8 ó 9 de la noche cuando los invitados comenzaron a llegar. “Te vas a llevar bien con mi amiga Elsa”, me dijo. “¿Puedes creerlo? Yo también tengo una amiga que se llama Elsa”. Acto seguido dio muestras de haberse aprendido (tal vez incluso mejor que yo mismo) mi guía de personajes. Me preguntó por Bragado, por Alejandro y hasta por el Chos y Steisy. Eso me dio miedo. En especial porque pareció insistir con Alejandro (¿le habrá gustado acaso? Pero nel, Alex es mío). Inclusive me preguntó por Ex#1, llamándola por su nombre, a pesar de que en todo mi blog solo he usado su nombre una vez, y fue en una entrada que nada tenía que ver con mis desventuras amorosas. ¿Es Gabriela demasiado perspicaz? ¿Demasiado metiche? ¿Un poco de ambas? No lo sé, pero comencé a albergar la creencia de que en verdad ella fuera un clon mío en versión femenina y que por ende tiene acceso a los secretos de mi mente. De ser así, pobre de ella…

Tuvo razón en algo, Elsa es muy buena onda. Prácticamente fue con quién más socialicé después de la propia Gaby. Pero lo mejor de la fiesta fue cuando su amigo Megarockman (quien vive en Cancún y a quien solo conoce a través del blog, y recientemente, por teléfono) la telefoneó para desearle feliz cumpleaños. Yo mismo he visitado el blog de este chavo y él el mío un par de ocasiones, y su simple pseudónimo (Mega Man –o Rockman en el original japonés- es mi personaje favorito de videojuegos) fue suficiente para que yo sea su fans. Así que en cuanto le llamó, Gaby se superemocionó y yo también; la chica me pasó al dude y pude saludarlo en persona: “¡Hey Popper! ¡Es un placer conocerte!”, “¡Igual, Rockman! Gaby me habla un chingo de ti” (ella sostiene que es uno de sus mejores amigos, yo creo que es su mejor amigo). Y yo que decía que socializar por Internet es cosa del diablo…

Pobres y patéticos borrachos
Lamentablemente, no todo en la vida es felicidad: si hay alcohol y música, siempre saldrá una canción de José José, de Sin Bandera o de Chente Fernández y aquéllos que no han tenido suerte en el amor llorarán como bestias. Y esta noche no fue la excepción.

Por respeto omitiré el drama de Gaby y sólo revelaré el mío: encontrábame yo muy feliz bebiendo vodka o chela y burlándome de nuestro presidente cuando recibí un mensajín en mi celular. No necesito decir de quién fue, pero era una buena noticia la que el mensaje comunicaba. Así que, dado que ya andaba ebrio le respondí el mensaje a la manera de un borracho: “Felicidadess, te quiero Retiario mi amor” (qué mejor pretexto para expresar tus sentimientos más viscerales que la falta de raciocinio que la embriaguez otorga). Claro que un ratito después me cayó el veinte y supe que, ebrio o no ebrio, ella se molestaría y yo me metería en problemas. Como si hubieran suplantado al Jonathan de entonces con un impostor, mi ánimo cambió por completo: mi semblante risueño se tornó serio y mi mirada se perdió en el negro vacío (¡hora de los clichés poéticos!). Me levanté de mi silla, me dirigí a la puerta principal y salí a caminar. Como hago siempre que bebo, tarde o temprano.
El objeto de la foto era reconocer el lugar por si me perdía XD

Pero no me dirigí a la Calzada de Tlalpan. No soy masoquista (OK sí lo soy, pero no en esos momentos); me fui hacia la dirección opuesta y salí al Eje Central (que de hecho se encuentra más cerca de casa de Gaby que la propia Calzada), donde caminé un rato, lamentando mi pequeño error. Resolví que caminar a lo pendejo no resolvería nada y regresé con prontitud al domicilio donde el guateque se llevaba a cabo. Una vez allí, la plática con Gaby, sumida en sus propias penas, nos convirtió en un par de patéticos emos de 23 años. Y fue un circulo vicioso: tu amigo se pone mal, tú te pones mal porque tu amigo se puso mal y entonces tu amigo se pone peor por haberte puesto mal a ti y tú te sientes peor por lo mismo y es un cuento de nunca acabar. No necesito decir cómo terminamos. Lo bueno de eso, fue que los sentimientos que expresamos (y la manera en que lo hicimos) me hacen pensar que a partir de ese momento ella confía en mí y me considera un verdadero amigo… o igual, sólo fue un borrachazo más (mi vida tiende a ello, pero esta vez creo en ella).

Los amigos de Gaby trataron de animarla, no así conmigo (será una fiesta o lo que tú quieras, pero eso no me quita lo tímido y asocial, y a final de cuentas, yo para ellos era un completo desconocido... debo admitir que me sentí pequeño e insignificante frente a sus amigos filósofos), por lo que yo me dirigí a la sala principal, donde atinadamente alguien puso “I’m a Loser” de los Beatles. Y canté con mi berrinchito a flor de piel.

Al finalizar la canción, asumí que el público atestiguó mi numerito y apenado, traté de esconderme en algún rincón. Pero la cumpleañera me encontró fácilmente y me felicitó; corrió a decirle a medio mundo que canto muy bien (desde entonces supongo que es sorda) y me recordó nuestra promesa de hacer un concurso de baile en el que el ganador sería nombrado como “el ser más raro”. La verdad ya ni me acuerdo quien ganó, probablemente yo. Nadie me ha vencido en eso (en rareza, no en bailar, se entiende).

Eventualmente, la hermana de Gaby puso a Queen y un muchacho de cuyo nombre nunca me enteré, pero muy buena onda, se puso a cantar conmigo, y pronto se nos unió el resto de la gente; todos sentados alrededor de una mesita. Me sentí como en un grupo de boy scouts en un campamento, cantando canciones en torno a una fogata.

On my way back home…
Alrededor de las 3 de la mañana, cuando terminó el disco de Queen y corroboré que Gaby se sentía de lo mejor, me sentí un poco cansado y decidí dormir un poco. Me encaminé al estudio, no sin antes ser detenido por Gaby quien, como buena mujer, se sintió ofendida: “¿Ya te aburriste?”, preguntó. Le dije que no y continué mi marcha. Pero mi siesta no duró más de 15 minutos. Los tres invitados que quedaban pasaron a retirarse, de modo que ni siquiera me dormí realmente. La mamá de Gaby (una hippie muy peculiar que, sin ofender, creo que tiene un falso contacto o algo así porque se le van las cabras bien pero bien cabrón) ofreció darles ride de modo que aprovecharon para llevarme a mí también.

En el trayecto, Gaby y yo hicimos el recuento final de la noche. Aunque a mí me pareció un caos bastante divertido, ella insistió en que no volverá a hacer algo así. Admitió que lo disfrutó y que valió la pena, pero había en su voz un sabor agridulce que me demostró que algo faltó. Lo que quiera que sea, ojalá lo encuentre pronto. Porque Gaby es la pura onda. Me cae de madres.

Originalmente Gaby ofreció llevarme en su auto hasta mi casita (y de ella, y de ustedes) en Ecatepé, mas yo insistí en que me botara en el metro La Raza, de donde salen combis para mis rumbos. Pero la desquiciada señora Gaby (o sea, la mamá) me intimidó tanto que debido al nerviosismo, erré en mis instrucciones y terminamos pasándonos hasta Potrero, una estación más adelante, y no me di cuenta sino hasta que el auto había desaparecido, por lo que tuve que aventarme el trayecto caminando.

Son menos de 10 minutos, pero a las 4 de la madrugada, no es lo mas seguro. Para acabarla de chingar, cuando llegué no había transporte alguno en el paradero. Un taxista me dijo que no, que ya no iban a salir combis. Y yo no traía para pagar un taxi.

Resignado, tuve que esperarme a que amaneciera y abrieran el metro para ir a Indios Verdes y tomar mi camión como usualmente lo haría al regresar de la escuela. No obstante, consideré que sólo me dijo eso para que contratara sus servicios. Tuve razón. Menos de media hora después, una combi arribó y pude llegar tranquilamente a mi casa, a las 4:58 de la mañana.

Lolwut!
La noche anterior fue sin duda una de las más divertidas que he tenido en mucho tiempo, y me hice de una amiga tan chingona que tal vez le daría el premio a la persona del año en los próximos Veggie Awards sólo por esta fiesta (aunque espero no sea la última vez que nos veamos). “Tenemos que poner esto en nuestros blogs”, me dijo con su último aliento. Y bien, aquí está mi versión de los hechos; si ella cumple su parte, podrán contrastar ambos testimonios.

Y para los que ya pronostican que Dany tiene sucesora, déjenme decirles que nel; nuestros propios antecedentes lo impiden (una vez leí que para ligar lo último que debes hacer en la primera cita es hablar de tus ex, y adivinen de qué estuvimos hablando anoche), y ella misma lo dejó en claro (“LOL, no soy tu tipo, no eres mi tipo, pero me caes bien, dude”). Así me gusta que hable la gente: duro y directo. Nada de “siempre si y luego nel” (¡ya supéralo banano!). He aquí las razones por las que tal cosa no puede suceder:
1. Estoy muy enano para ser su tipo y ella muy... “no-flacucha” para ser el mío (no que estés gorda, NO LO ESTÁS GABY -de hecho te ves bien ^_^ -, es solo que recientes estudios indican que tengo más éxito con las flacas escurridas –sin ofender tampoco a éstas XD-).
2. Mi crush con Dany es ahora muy cómodo para mí (mi situación es estable, ya no hacemos dramas y se supone que somos amiwis de adevis); no me es conveniente tirar eso a la basura para empezar de cero y volver a esas cosas feas de cuando uno comienza este tipo de aventuras.
3. Porque me parezco mucho a un tipo que le causó un trauma (¿craneoencefálico?); no quisiera hacerle crecer dicho trauma.
4. No conoce a Bob Dylan.
5. Y la más importante: porque le juré amor eterno a Dany y la quiero bien (LOL no; ya en serio: porque me cae demasiado bien –me refiero a Gaby- para arruinarlo).

Si los escritores juegan chueco con mi personaje, me cae que renuncio a la serie.

Sí, la vida es un asco, pero hasta la inmundicia es divertida sabiendo vivir el momento.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Friends will be friends!

¡Qué días tan chingones los que he tenido, me cae de madres! Por eso amo a mis amigos!! La presente entrada va dedicada a mi amiga con la que pasé el día de ayer en CU. ¡Eres la onda! Por eso te quiero. Esta banana está feliz (pero me debes unas quecas de Sancris <3).

(Sorry Dany, esta entrada no es para ni sobre ti, pero como a ti también te quiero, prometo hacer pronto una en tu honor, y va a llevar tu nombre sólo para complacerte XD)


(de cuando en cuando deberían checar los links que pongo en mis textos para entenderme mejor. Just 4 da lulz)

sábado, 10 de octubre de 2009

Guía de personajes. Tomo I

Cuando iba en preparatoria tenía el propósito de hacer una guía de personajes para anexar a mis memorias y así no sacarme de onda cuando al leerlas encontrara algún nombre del que ya no me acordara. Pero a esa edad conoces a medio mundo, y la tarea era tan laboriosa que me dio demasiada hueva para llevarla a cabo. Sin embargo, la idea ha estado siempre presente, pues mi mejor amigo y yo tenemos la costumbre de referirnos a nuestras vidas como si fuera una serie de televisión o un cómic. Bajo una óptica así de tu vida, una guía de personajes parece algo natural. Y ahora que mi círculo de amigos se ha ido “depurando” (por no decir que cada vez me vuelvo más asocial), con menos personajes nucleares, el trabajo se hace más fácil.

Por otro lado, en mi proceso judicial del mes pasado hice algunas declaraciones bastante interesantes. Durante mi comparecencia, la Juez me interrogó sobre mis allegados. Aunque sólo fue una sucia

jugarreta para sacarme el secreto que ocultaba, hacer el recuento de mis actuales mejores amigos fue en ese momento agradable y me hizo retomar la idea de la guía de personajes, la cual escribo ahora, tomando como base el texto de mi declaración y expandiéndolo un poco; a final de cuentas, en la entrada en la que hice la narración del juicio, amenacé con publicar una parte de mi confesión; bueno, a esto era a lo que me refería ese día.

Así pues, haciendo de cuenta que esa pregunta fue sincera y bienintencionada, describiré aquí a mis mejores amigos por puritito placer, espero les interese leerlo; quería meterle fotos bonitas de mis cuates pero supongo que va contra su privacidad (como sea, no creo que sea tan interesante el tema más allá de ellos mismos), es por ello que me tomé la libertad de hacer algunas ilustraciones alusivas (ésos eran los famosos artworks a los que me he referido desde la semana pasada).

Los personajes serán listados por cronológico orden de aparición por motivos de igualdad. Espero que tanto los involucrados como los demás lectores lo disfruten (por eso decía que ni siquiera era la gran cosa; igual lo pongo como logro personal) y lo consideren por un lado como una más de mis confesiones que desde hace un par de meses se me han dado tanto, y por otro como una manera de agradecer a mis amigos, con quienes, dicho sea de paso, muchas veces me he comportado como un auténtico ojete (aun así, daría mi vida por ellos).


Chos
Primera aparición: Saga Hispano, primera temporada, capítulo 1, agosto de 1998.

Mi amigo desde primero de secundaria (1998), aunque realmente comenzamos a ser verdaderos amigos a partir de segundo año, cuando él era uno de los lectores de un cómic (bastante soso, por cierto) que yo dibujaba. En teoría, todavía soy amigo de toda la bolita que en aquel entonces se juntaba, pero una discusión en 4to de prepa hizo que me separara de ellos y al único que sigo frecuentando –más o menos– es al Chos; a los demás sólo los veo en la tradicional posada que cada año organizan religiosamente.

El Chos es el sujeto más noble que conozco, y al igual que yo, solía tener sobrepeso en aquella época; hoy es todo un chico fitness (juro que envidio su cuerpo) y fue él de hecho quien me motivó a bajar de peso también. Como la mayoría de mis amigos, le gustan los cómics y el manga; me quedé en que es fan de One Piece. Actualmente es veterinario (o eso estudió al menos). Y es bien rifado para los videojuegos.


Ricardo Bragado
Primera aparición: Saga Hispano, segunda temporada, capítulo 3, octubre de 1999.

¡Caray! Justo por estas fechas se cumple una década de que conozco a este sujeto. Originalmente no era más que el amigo de otro amigo mío, pero terminamos los tres juntos en la prepa (2001) y debido a nuestro amigo en común la convivencia fue inevitable, así que aunque tuvo pequeñas apariciones en secundaria, en realidad no fue mi amigo sino hasta la preparatoria y más bien es a esa época a la que pertenece. Tengo muy buenos recuerdos de 4to año, de muchos de los cuales forma parte Bragado. Aun así, me tomó años confiar en él (siempre sentí que sólamente me hablaba porque como quería ser psicólogo me veía como a un objeto de análisis dada mi frikez), pero finalmente se convirtió no sólo en mi amigo, sino en el mejor de ellos.

Bragado ha sido mi cómplice y en ocasiones hasta mecenas de mis más estúpidos proyectos y yo de los suyos (y vaya que hemos tenido toda clase de ideas). Es la única persona en cuyas manos pondría mi vida, sin mencionar que tiene un humor ácido como nadie en este mundo, y es lo suficientemente sincero como para llamarme “ridículo” cuando cualquier otro me hubiera dado cálidas palabras de aliento. Quizás sean su franqueza y objetividad las que le hicieron merecedor de mi admiración y del título de mejor amigo de toda mi vida. Nuestro viejo amigo común desapareció hace tres años (los escritores andaban cortos de presupuesto y cortaron muchos personajes en 2006), pero Bragado y yo seguimos haciendo planes juntos. Además es la persona más inteligente y talentosa que conozco, no hay actividad que no domine el muy cabrón. Por cierto, si fuera un súper héroe, estoy seguro de que no usaría capa.


Steyss
Primera aparición: Saga Hispano, tercera temporada, capítulo 3, octubre de 2000.

Sin duda el día más feliz de mi pubertad fue el día que Steisy (Steyss para los cuates) cumplió quince años. ¿Por qué? Porque nunca antes me había sentido apreciado, algo que ella y mis demás amigos de la secundaria me demostraron ese día.

En realidad ella no era mi compañera en la secundaria, sino la prima de uno de mis amigos de aquel entonces. Cosa curiosa, mientras que su primo (uno de mis mejores amigos de esa temporada) hoy brilla por su ausencia (salvo la ya mencionada posada anual), a esta chica la veo con cierta frecuencia, y chateo con ella prácticamente diario.

Actualmente es una de mis actuales mejores amigas. Mis crisis existenciales no serían las mismas sin ella definitivamente.


Elsa

Primera aparición: Saga Hispano, cuarta temporada, capítulo 1, agosto de 2001.

También conocida como “La Sola”, si bien el apelativo ha caído en desuso. Otra de mis amigas de la preparatoria; al igual que con Bragado, aunque la traté desde que la conocí, tomó un largo tiempo hacernos verdaderos amigos. Sería hasta sexto de prepa que nos haríamos verdaderamente cercanos. En esa época, si la memoria no me falla, éramos uña y mugre. Algunos compañeros perjuraban que éramos pareja, algo de lo que ella y yo nos pitorreábamos a gusto.

Lamentablemente, al terminar la educación media fue aceptada en la UAM-Xochimilco por lo que se fue a vivir a esa zona. Por ello es que, tristemente, la veo cada dos mil años, pero el MSN, hi5 y blog nos mantienen en contacto más o menos.

Es toda una man of action; preferiría meterme con un matón que con ella. Tiene muy buenos gustos literarios y musicales desde mi punto de vista. Su modo de ser, a veces tierno, a veces rudo, pero siempre impulsivo, es todo un viaje.

Alejandro
Primera aparición: saga UNAM, tercera temporada, capítulo 1, agosto de 2005.

A partir de 2004, una saga nueva comenzó y aunque la serie es la misma, por motivos de marketing se le consideró como una serie nueva (como Naruto Shippuden y Dragon Ball Z en televisión, que en el manga original nunca cambiaron de nombre). Uno de los cambios más notables es que las temporadas se hicieron más cortas: ahora sólo duraban 6 meses. De este modo, agosto de 2005 en lugar de ser el inicio de la segunda temporada de la nueva serie, fue el principio de la tercera

Como resultado de un final cliffhanger de la segunda temporada, empecé la tercera por mi cuenta. Una revista en mi mochila llamó la atención primero de Alejandro y posteriormente la de un amigo suyo; Alejandro se acercó a platicar y cuando su amigo vio que no muerdo, se acercó también; el resto es historia. No habría sobrevivido la Universidad de no haber sido por Alex. Tan sencillo como eso.

Toca la batería en una banda de rock (le salen muy bien las canciones de Led Zeppelin); es quizá el más divertido de mis amigos y definitivamente el menos freak (aunque yo sé que es otaku de closet). Sin embargo, este último semestre se ha vuelto un poco más oscuro por el hecho de quedarse a recursar una materia.

Emiliano
Primera aparición: saga UNAM, tercera temporada, capítulo 1, agosto de 2005.

Como ya mencioné, lo conocí gracias a Alejandro al inicio de tercer semestre. El típico intelectual de izquierda (fosilización incluida, tiene como 40 años el muy vetarro). Posee un humor casi tan ácido como el de Bragado, y quizá más. Por algo dicen que más sabe el diablo por viejo que por diablo…

Sus apariciones son intermitentes debido a que se dio de baja temporal durante un año, de modo que no coincidimos ya en clase, y fuera de ella las vidas de cada uno nos mantienen alejados. Los hospitales le dan pavor y aun así se tomó la molestia de visitarme cuando yo estuve internado. De ello infiero que el tipo me aprecia. Y yo lo aprecio igualmente; sus disertaciones filosóficas sobre el comunismo son siempre de lo más interesante, en especial si se está bajo los efectos del alcohol.


Daniela

Primera aparición: saga UNAM, séptima temporada, capítulo 4, noviembre de 2007.

Como la mayoría de los protagonistas, fue introducida como personaje esporádico, con un pequeñísimo papel en un mini-arco que pasó sin pena ni gloria. Misteriosamente, el público la exigió de vuelta y un año después –prácticamente de la nada– se reincorporó ya dentro del supporting cast, escalando rápidamente hasta llegar a colarse entre los protagonistas en menos de un año. Ha sido pieza clave en las más recientes temporadas y ello derivó en que finalmente se consolidara como uno de mis amigos más cercanos (dicen los escritores que a partir de la próxima temporada aparecerá en la secuencia de opening). Y ella no tuvo que pasar por dos años de prueba para ganarse mi confianza como mis demás amigos (o quizá sí, aunque fueron pruebas distintas).

Tiene un peculiar sentido del humor y creo que fantasea más loco que yo, lo cual ya es bastante decir; supongo que por eso me cae bien. Esta chica es, literalmente, un alucine.


Listo, si tu nombre figura en la lista, felicidades, te has ganado un chocolate Nicolo, y si gustas, el dibujo original autografiado por mí mismo. Puedes reclamar tu premio cuando te plazca, yo no aplico restricciones. Si no estás en la lista, échale ganas, ya verás que la próxima puedes tener mejor suerte.

No se pierdan el Tomo II: “Caídos en combate: Los que se nos fueron.”